Milicianos sobre un carro de combate en el sur de Yemen
STRINGER . / REUTERS
Actualizado: domingo, 10 abril 2016 14:19

Han eliminado impuestos y se financian con tasas al comercio marítimo y venta de petróleo

DUBAI, 10 Abr. (Reuters/EP) -

Si Raqqa es la 'capital' del Estado Islámico en Siria, Mukalla se ha convertido en la 'capital' de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), la filial de Al Qaeda en Yemen, epicentro de un estado con ingresos de millones de dólares diarios. AQPA está invirtiendo este dinero en obras públicas y hospitales y ha eliminado las retenciones en las nóminas, unas medidas que le han garantizado un importante apoyo popular.

Sin la fanfarria del Estado Islámico, AQPA ha aprovechado la guerra entre el Gobierno yemení y los insurgentes huthis para consolidar su dominio en el este del país. Diplomáticos, funcionarios yemeníes, jefes tribales y vecinos de Mukalla, una ciudad de 500.000 habitantes, han descrito con detalle cómo funciona este 'miniestado' en una parte de lo que fue el Yemen del Sur prosoviético.

AQPA tiene más de 20 años de historia, pero todo cambió en marzo de 2015, cuando las fuerzas de seguridad yemeníes abandonaron las ciudades del este del país para irse al oeste a combatir el avance de los huthi aprovechando el inicio de los bombardeos de Arabia Saudí en apoyo al Gobierno.

Unas pocas decenas de milicianos de AQPA entraron en Mukalla y ocuparon los edificios públicos; liberaron a 150 de sus compañeros presos en la cárcel de la ciudad y comenzaron a cobrar impuestos al tráfico marítimo.

Un responsable gubernamental yemení ha reconocido que la guerra contra los huthis --respaldados por Irán-- "ha proporcionado el ambiente adecuado para la (...) expansión de Al Qaeda". Con la retirada del Ejército han adquirido "una gran cantidad de armamento sofisticado y avanzado como misiles que puede llevar y lanzar una sola persona y vehículos blindados".

MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN

Las nuevas autoridades de AQPA imitaron gran parte de las estrategias del Estado Islámico: se incautaron de los fondos de los bancos pertenecientes a las empresas públicas y comenzaron a desarrollar estructuras paraestatales, aunque sin caer en la crueldad del Estado Islámico.

En lugar de las decapitaciones múltiples que difunde con orgullo el Estado Islámico, AQPA recurre al arresto domiciliario de oficiales del Ejército y de otras personas potencialmente peligrosas para sus planes, relatan activistas desde la zona.

"Nuestras vidas son normales. Ellos (los miembros de AQPA) caminan entre la gente", ha relatado un vecino de Mukalla en declaraciones telefónicas a Reuters. "Claro que están intentando crear un paraíso popular", ha apuntado.

AQPA cuenta con un millar de milicianos solo en Mukalla y controla 600 kilómetros de costa. Se está integrando con la población suryemení, víctima durante años de los abusos de la élite del norte del país, y se presentan como un movimiento de liberación. "Prefiero que Al Qaeda se quede y que Mukalla no sea liberada", ha afirmado un vecino de 47 años. "La situación es estable, mucho más que en cualquier otra parte 'libre' de Yemen. La alternativa a Al Qaeda es mucho peor", ha añadido.

De hecho, en su intento por integrarse con la población local cada vez utilizan menos el nombre AQPA y emplean otras denominaciones como Guardianes de la Sharia o Hijos de Hadramut y difunden vídeos de asfaltado de carreteras o de entrega de suministros en hospitales.

"Los pobres han estado pagando mientras los ricos no pagaban nada y el dinero iba a parar a los tiranos y opresores", denunciaba el miembro de AQPA ALí bin Talib al Kathiri en un vídeo de propaganda. "Porque esos opresores no han aplicado la ley de Alá. Han devorado pecaminosamente el dinero del pueblo", apostillaba. Al Kathiri murió en enero en un enfrentamiento con milicias tribales suryemeníes, pero la estrategia de AQPA sigue plenamente vigente.

FINANZAS LUCRATIVAS

Nada más tomar Mukalla, AQPA se hizo con 100 millones de dólares depositados en la filial del Banco Central de Yemen. "Es suficiente para financiarles al nivel que están operando durante al menos otros diez años", ha destacado uno de los responsables gubernamentales consultados por Reuters. "El grupo está disfrutando de un periodo de lujo y riqueza obscena y sin precedentes", ha asegurado otro vecino de Mukalla.

Además de los ingresos por los impuestos al comercio naval, AQPA también ha comenzado a vender petróleo, ya que tribus afines controlan el yacimiento petrolero de Masila, que contiene más del 80 por ciento del total de las reservas yemeníes. De hecho, las autoridades de AQPA han intentado alcanzar un acuerdo con el Gobierno legal yemení para vender el petróleo en el mercado internacional.

"Su oferta era los documentos oficiales para vender crudo y el 75 por ciento de los beneficios a cambio del 25 por ciento restante" que se quedaría AQPA, ha explicado un jefe tribal yemení en declaraciones a Reuters.

La propuesta está confirmada, pero fue rechazada. "Sí, ocurrió", ha reconocido el exministro de Transportes yemení Badr Basalmá en declaraciones telefónicas desde Riad, la capital Saudí. El Gobienrose negó a tener nada que ver con este acuerdo porque hubiera dado autoridad y legitimidad a Al Qaeda", ha argumetnado.

Sin embargo, el petróleo sigue vendiéndose de forma ilegal tanto al exterior como a las provincias colindantes, como confirma el gobernador de la vecina provincia de Shabwa, Abdalá al Nasi. "Le venden el combustible a quien quiera comprarlo. Las gasolineras estatales se lo compran y lo venden a los ciudadanos", ha indicado.

AMENAZA TERRORISTA

Sin embargo, AQPA no ha renunciado a los métodos terroristas que están en lo más profundo de su identidad, que ha generado un largo historial de atentados suicidas, dos intentonas frustradas de volar aviones comerciales estadoundienses o el reciente atentado contra el semanario satírico francés 'Charlie Hebdo'.

Un responsable de la lucha antiterrorista de Estados Unidos ha destacado que AQPA sigue siendo una "de las filiales más potentes" de Al Qaeda y por ello continúa activa la campaña de bombardeos con drones. El pasado 22 de marzo medio centenar de milicianos de AQPA murieron en un ataque sobre una base militar situada a las afueras de Muklalla.

"La capacidad y conocimientos para la fabricación de bombas y sus permanentes ambiciones para perpetrar atentados utilizando tácticas nuevas y complejas son una prueba de la amenaza", ha explicado la fuente estadounidense.

Un diplomático lo describía así. "Puede que nos estemos enfrentando a una Al Qaeda más compleja, no solo a una organización terrorista, sino a un movimiento que controla territorios con gente feliz en él", ha argumentado.

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