PARÍS, 22 Mar. (Reuters/EP) -
Los rebeldes de la Unión de Fuerzas de Resistencia (UFR) han anunciado este jueves que retomarán las armas contra el presidente de Chad, Idriss Déby, al que han acusado de incumplir los acuerdos y no abrir un proceso de negociación con la formación.
La UFR abandonó las armas en 2010 después de que Chad y Sudán acordaran poner fin a sus guerras subsidiarias a través de la detención del apoyo que prestaban a los grupos insurgentes del país.
Ambos países acordaron trabajar juntos para reconstruir la zona fronteriza en un intento por aumentar la seguridad y la credibilidad de cara a los procesos electorales que se celebrarían poco después tanto en Chad como en Sudán.
Sin embargo, el líder de la UFR, Timane Erdimi, ha indicado que "no queda otra opción (que tomar las armas) tras dos años sin negociaciones". "Estamos cansados de esperar. Nuestros seguidores sobre el terreno están cansados y nos empujan a luchar debido a la negativa de Déby. Debemos retomar la lucha", ha dicho.
Déby accedió al poder en 1990 a través de un golpe de Estado militar y desde entonces se ha mantenido al frente del país a través de una serie de procesos electorales de dudosa legitimidad que han sido denunciados en reiteradas ocasiones por lo observadores internacionales.
Erdimi era el líder de uno de los muchos grupos rebeldes que componen la UFR que atacaron Yamena en febrero de 2008 y cercaron a Déby en su palacio presidencial. Finalmente, estas formaciones se retiraron acusando a Francia, la antigua potencia colonial, de respaldar al presidente con sus tropas y aviones.
Pese a todo, Erdimi, que se encuentra exiliado en Doha desde 2010, ha subrayado que "los problemas no se podrán solucionar a menos que haya negociaciones entre ambas partes".
"Hubo un acuerdo entre Chad y Sudán, pero no con nosotros. Se nos pidió que abandonáramos las armas e iniciáramos negociaciones con Déby, pero una vez que vio que habíamos abandonado la lucha se negó a hablar", ha explicado.
Asimismo, ha manifestado que no todos los rebeldes abandonaron las armas y que en estos momentos se están reagrupando en la localidad de Tissi, ubicada cerca de la frontera entre Chad y Sudán, y en la zona fronteriza con Libia.
"La UFR contaba con alrededor de 6.000 hombres y 300 vehículos en julio de 2010. Incluso si fuera la mitad sería un buen número", ha valorado.
Por otra parte, Erdimi ha argumentado que la decisión de Déby de enviar tropas al norte de Malí para combatir a los grupos islamistas armados presentes en el Azawad "es un intento por restaurar su reputación".
"No estamos en contra de la intervención y nos oponemos al terrorismo, pero tememos que la intervención en Malí hará que la gente olvide la dictadura y la miseria en la que vive el pueblo chadiano bajo el régimen de Déby", ha valorado. "Déby no es un demócrata. Si lo fuera no tendríamos que tomar las armas", ha remachado.
Hasta 2.000 soldados chadianos integran la coalición de tropas africanas que se han desplegado en Malí junto con las enviadas por Francia y que están llamadas a adoptar un mayor protagonismo a partir del próximo mes, cuando los soldados franceses se retirarán.