Actualizado 03/05/2007 10:26 CET

R.Unido.- Los británicos votan hoy en Escocia, Gales e Inglaterra con la marcha de Blair como telón de fondo

Los nacionalistas podrían conseguir la victoria en Escocia, mientras que en Gales no se descarta una coalición contra los laboristas

LONDRES, 3 May. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro británico, Tony Blair, se enfrenta hoy a las últimas elecciones en su país en este cargo, que prevé abandonar en las próximas semanas, y aunque los electores están llamados a elegir a representantes locales en Inglaterra y Escocia así como a los parlamentos escocés y galés, la cita con las urnas es vista como un plebiscito de la labor realizada por Blair y en particular un examen para su Partido Laborista.

Para acabar con los rumores sobre su renuncia antes de las elecciones de hoy y la posible influencia que esto tendría en las mismas, Blair señaló el pasado martes, coincidiendo con el décimo aniversario de su llegada al poder, que la próxima semana dirá "algo definitivo" respecto a cuándo se producirá su salida del Ejecutivo, además de expresar su apoyo a su más que probable sucesor, el ministro de Economía, Gordon Brown.

Hoy están en juego más de 10.000 escaños en los consejos locales en Inglaterra, mientras que en Escocia se elige al Parlamento escocés y a los representantes locales y, en Gales, se vota a los representantes a la Asamblea Nacional galesa.

En Escocia, los sondeos apuntan a una derrota de los laboristas, actualmente en el gobierno, ante el proindependentista Partido Nacional Escocés (SNP), liderado por Alex Salmond, al que los sondeos dan como vencedor y que propone, entre otras cuestiones, la celebración de un referéndum de independencia en Escocia en los próximos años.

VICTORIA DEL SNP

Según el último sondeo publicado ayer por el diario 'The Scotsman', el SNP mantiene su ventaja sobre los laboristas, aunque ésta parece reducirse. Así, cuentan con un rédito de un 2% en la votación en las locales y un 1% en la votación para el Parlamento. Estos resultados darían al SNP tan sólo un escaño más que a los laboristas en la Cámara, con 43 para los nacionalistas y 42 para el partido de Blair.

En tercer lugar se situarían los Liberal Demócratas, a los que tanto nacionalistas como laboristas han estado cortejando, con 23 escaños, seguidos de los conservadores, que sólo lograrían 17, y los Verdes, que se harían con uno, mientras que los tres escaños restantes irían a parar a otras formaciones. El Partido Liberal Demócrata parece haber sido el más afectado en la lucha a dos que mantienen SNP y laboristas, cediendo un 3% y un 1% respectivamente en las dos consultas.

Al parecer, la campaña laborista centrada en convencer a los escoceses de que la de hoy es una elección vital para el futuro del país ha logrado sus frutos. También parece haber tenido efecto el llamamiento realizado por el ministro principal para Escocia, Jack McConnell, quien en una reciente entrevista dijo no contemplar su derrota e instó a los votantes liberal-demócratas a decantarse en estas elecciones por los laboristas.

"Creo que los votantes liberal-demócratas deberían pensar en votar a los laboristas, no sólo porque tenemos mejores políticas sino porque es el único modo de frenar el progreso de los nacionalistas en Escocia", declaró McConnell a 'Scotsman' esta semana.

LLAMAMIENTO DE BLAIR

Además, durante su visita del pasado martes a Escocia, Blair advirtió a los ciudadanos de que una victoria del SNP, que ha prometido un referéndum sobre la independencia para 2010 --al parecer en virtud de un acuerdo alcanzado con los Liberal Demócratas, según Salmond-- pese a que esta opción no cuenta con un respaldo masivo entre los escoceses, llevaría al "caos y la inestabilidad".

La respuesta de Salmond no se hizo esperar. "Puedo entender que después de ganar todas las elecciones durante 50 años quizá sea un poco triste enfrentarse a una derrota en la actual elección", declaró, subrayando que "no existe ningún derecho divino para gobernar Escocia". "El derecho divino de los príncipes fue borrado de nuestra historia hace algún tiempo y ningún partido político tiene dicho derecho divino", remachó.

ASAMBLEA DE GALES

En Gales las cosas no están mejor para los laboristas, que pugnan por recuperar el control de la Asamblea, donde perdieron la mayoría en 2005 después de que un diputado se hiciera independiente. Pese a todo, los laboristas esperan conseguir ser el partido más votado, si bien 'tories' y liberal-demócratas podrían conseguir suficientes escaños como para formar una coalición.

Sin embargo, los nacionalistas galeses del Plaid Cymru mantienen abiertas sus esperanzas de ser el partido de oposición más votado y se especula con una posible coalición para sacar a los laboristas del poder.

Ayer el secretario de Estado para Gales, Peter Hain, defendió la necesidad de votar por los laboristas, subrayando el "riesgo de una coalición débil y dividida de los nacionalistas y los 'tories', que llevaría a inestabilidad y conflicto". "Sólo un voto por Rhodri (Morgan, ministro principal escocés) y los Laboristas de Gales el 3 de mayo se puede salvaguardar nuestros servicios públicos y evitar que los conservadores ganen el poder junto con el Plaid y los liberales", previno.

Desde el Plaid se ha subrayado que los sondeos ponen la victoria del partido nacionalista galés "dentro de los márgenes de error" y que "un ascenso final podría suponer la derrota de los laboristas por primera vez desde la devolución" del poder por parte de Londres. Los laboristas han gobernado aquí solos o junto con los liberal-demócratas desde 2000.

Según su líder, Ieuan Wyn Jones, se puede "decir dos cosas con certeza: el voto laborista en Gales se está diluyendo y todas las pruebas sugieren que Plaid es el único partido que puede derrotar a los laboristas". "El pueblo de Gales tiene una elección muy clara el jueves, cuatro años más de lo mismo con los laboristas o un cambio de dirección con el Plaid", añadió.

INGLATERRA

Por otra parte, las previsiones apuntan a que los laboristas también cederán algunos escaños en las elecciones locales en Inglaterra. En total, hoy están llamados a las urnas 32,8 millones de ingleses para elegir a sus representantes en 312 consejos locales, lo que supone unos 10.500 consejeros. En algunos consejos sólo están vacantes un tercio de los escaños mientras que otros serán elegidos por completo.

Estas elecciones serán también un examen para el liderazgo de David Cameron dentro del Partido Conservador, después de que éste haya afirmado que se encuentra en camino de ganar las próximas elecciones generales.

En declaraciones efectuadas ayer a la cadena GMTV, Cameron admitió que su partido tiene ante sí una "verdadera batalla" para restablecerse en Escocia" donde recordó que sólo tienen un escaño y admitió que su regreso con fuerza "lleva tiempo".