Salamé apunta a junio como nueva posible fecha para la celebración de elecciones en Libia

Ghassan Salamé, enviado de la ONU para Libia
REUTERS / HANI AMARA - Archivo
Publicado 12/11/2018 17:19:58CET

PALERMO (ITALIA), 12 Nov. (Reuters/EP) -

El enviado especial de Naciones Unidas para Libia, Ghasán Salamé, ha expresado este lunes su deseo de que las elecciones presidenciales y parlamentarias se celebren en junio, días después de dejar de lado el plan que contemplaba que tuvieran lugar en diciembre.

Salamé ha sostenido antes del inicio de la conferencia en la localidad italiana de Palermo sobre la crisis en Libia que antes de los comicios debe tener lugar una conferencia nacional a principios de 2019 para decidir el formato del proceso.

"Queremos preguntar en la conferencia nacional qué tipo de elecciones se quieren, parlamentarias o presidenciales, y qué tipo de ley (electoral)", ha manifestado, antes de agregar que esta conferencia tendría que tener lugar "preferiblemente" en territorio libio.

Asimismo, ha resaltado que diversos sondeos han apuntado que el 80 por ciento de los libios quieren que se celebren elecciones y se ponga fin al estancamiento a nivel político, marcado por la existencia de dos administraciones enfrentadas y respaldadas por grupos armados.

Salamé ha dicho además que esta conferencia en Palermo supondrá una presión para el "estéril" Parlamento reconocido internacionalmente, que aún no ha aprobado la ley electoral. "Creo que es necesaria una mayor representación de los libios", ha argumentado.

Por otra parte, ha pedido al Banco Central que unifique la tasa de cambio del dinar respecto al dólar para evitar que grupos armados con acceso a dólares a buen cambio los vendan en el mercado negro a precios más altos.

Libia ha introducido una tasa sobre las transacciones con dinero en efectivo que ha evitado que se amplíe la diferencia entre las tasa oficial y la del mercado negro. "Aplaudimos los resultados (...) queremos que esta tasa sea aún menor", ha resaltado Salamé.

Horas antes, el primer ministro de Italia, Guiseppe Conte, ha expresado su deseo de que el general Jalifa Haftar, jefe de las fuerzas militares leales al Gobierno del este de Libia, asista a la conferencia que se celebra este lunes y martes en Palermo.

Las autoridades italianas han estado haciendo gestiones de última hora durante el fin de semana para garantizar la asistencia del general Haftar, un personaje clave en el actual escenario político libio.

"Espero que esté presente, ya que no hay duda de que es uno de los actores más decisivos para la estabilización de este país", ha dicho, en una entrevista concedida al diario italiano 'La Stampa'.

Si finalmente acude, será la primera ocasión en que el general libio se reúne con el primer ministro del Gobierno de unidad libio, Fayez Serraj, desde la cumbre de París en mayo, en la que acordaron celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias en diciembre, si bien el plan ha sido abandonado.

Conte ha asegurado además que Italia y Francia comparten la misma visión y los objetivos en torno a la crisis que vive Libia desde la caída del régimen del coronel Muamar Gadafi, en octubre de 2011.

Así, ha señalado que ambos países "comparten el mismo punto de vista y objetivos", al tiempo que ha recalcado que "hacen frente al mismo desafío (la estabilización de Libia) y los riesgos de un mayor deterioro de la crisis pesan sobre todos".

Naciones Unidas ha expresado la necesidad de celebrar una conferencia nacional para lograr la reconciliación en un país fuertemente dividido. La semana pasada, Salamé dio de lado el plan y señaló que los preparativos podrían arrancar en primavera de 2019.

Salamé afeó a la Cámara de Representantes, el Parlamento reconocido por la comunidad internacional, que no haya "cumplido sus responsabilidades" y aprobado una ley para celebrar nuevas elecciones. En su opinión, "las sesiones aplazadas y las declaraciones contradictorias" solo han servido para "malgastar tiempo".

Libia se encuentra inmersa en el caos desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, dividida 'de facto' entre dos administraciones y salpicada aún por una amalgama de milicias armadas.