Archivo - La sede del Parlamento indio en Nueva Dehi (India) - GANESH CHANDRA / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO
MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -
Al menos 79 diputados de India han sido suspendidos este lunes por protestar y exigir debatir en el pleno el incidente registrado el miércoles en el Parlamento, cuando varias personas irrumpieron en la sede legislativa y arrojaran botes de humo en una clara violación de los protocolos de seguridad del hemiciclo.
Así, ya son 92 los diputados suspendidos en una decisión sin precedentes después de que otros 14 corrieran la misma suerte el pasado jueves, un día después del incidente, que coincidía con el vigésimo segundo aniversario de un ataque contra el Parlamento que dejó once víctimas mortales.
Todos ellos han exigido al ministro del Interior, Amit Shah, realizar una serie de declaraciones sobre lo sucedido. La gran mayoría quedarán suspendidos hasta que la comisión de privilegios de la Cámara presente un informe sobre su conducta, según informaciones de la cadena de televisión NDTV.
Diputados opositores han acusado al Gobierno de actuar de forma "dictatorial" y al gubernamental Partido Popular Indio (BJP) de utilizar el Parlamento como si fuese la sede principal de su formación. El portavoz del partido Congreso Nacional de India en el Parlamento, Adhir Ranjan Chowdhury, ha señalado que el Gobierno "tiene la mayoría" y están "ejerciendo su poder". "Quieren gestionar el Parlamento como si fuera su sede, pero eso no puede pasar. Estamos dispuestos a discutir", ha dicho.
Las investigaciones apuntan a que los cuatro principales sospechosos del incidente registrado el pasado 13 de diciembre llevaban más de un año reuniéndose y planificando el asalto. Según la Policía, dos de ellos saltaron desde la tribuna de invitados y llegaron incluso hasta la zona en la que se encuentra la presidencia, mientras que otras dos personas que se encontraban en las inmediaciones fueron también arrestadas por portar varios botes de humo de colores.
El 13 de diciembre de 2001, hombres armados atacaron la sede legislativa en un incidente del que las autoridades indias responsabilizaron a facciones paquistaníes, lo que elevó al máximo las tensiones políticas entre los dos países vecinos, que a punto estuvieron de iniciar una guerra.