El Tribunal Supremo deroga una ley que permitía encarcelar durante tres años sin cargos a los inmigrantes

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 21:09

JERUSALÉN 16 Sep. (Reuters/EP) -

El Tribunal Supremo de Israel ha revocado este lunes una ley que permitía encarcelar a los inmigrantes en situación irregular procedentes de África hasta tres años sin ningún cargo y que fue criticada por numerosas organizaciones de Derechos Humanos por considerarla un modo ilegal de tratar a la gente que trata de huir de su país de origen.

El presidente del Supremo, Asher Grunis, ha afirmado que esta ley --que entró en vigor en junio de 2012-- contradecía las garantías legales del país de libertades democráticas y que por lo tanto "debía ser cancelada". Por su parte, un legislador ha criticado que la decisión del tribunal dañaría el "carácter" de Israel, un estado construido por inmigrantes judíos, al "abrir las puertas" a un mayor número de inmigrantes africanos.

Grunis ha considerado la condena a tres años de prisión como "constitucionalmente ilegítima" y ha precisado que algunos presos podrían haber sido liberados antes si el Gobierno hubiese podido deportarlos a sus países de origen, Eritrea y Sudán en su mayoría.

El tribunal, formado por nueve jueces, ha establecido un periodo de tres meses para decidir el destino de los cientos de inmigrantes que llegan a Israel de forma ilegal y son retenidos en centros de detención en el desierto.

Desde 2006 han entrado en Israel más de 50.000 inmigrantes procedentes de África. La mayoría consigue permisos temporales de residencia para vivir en las zonas empobrecidas de Tel Aviv, una situación que ha agravado las tensiones sociales.

Yariv Levine, un legislador del partido Likud, liderado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha criticado esta medida a través de la red social Facebook y ha afirmado que "transformará Israel de un Estado judío a uno de inmigrantes".

Por su parte, Netanyahu ha asegurado que respetaría la decisión del tribunal aunque ha precisado que continuaría con su política, que ha "reducido el número de infiltraciones" y que ha llevado a miles de inmigrantes a abandonar el país.

El Gobierno israelí sostiene que la mayoría de los inmigrantes africanos que alcanzan el territorio no buscan asilo si no que son "inmigrantes económicos". Sin embargo, numerosas organizaciones de Derechos humanos han acusado al Ejecutivo de ser demasiado lento para revisar las solicitudes de condición de refugiado.

La mayoría de los inmigrantes procedentes de Eritrea aseguran huir de la represión política, mientras que los sudaneses sostienen que desean escapar de las contiendas civiles, en su mayor parte de la región de Darfur.

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