Archivo - El presidente de Somalia, Hasán Sheij Mohamud (archivo) - PRESIDENCIA DE SOMALIA - Archivo
MADRID 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
Las tropas del Gobierno federal de Somalia han tomado el control de puntos estratégicos a las afueras de Baidoa, la capital de la región administrativa de Bay, en el rebelde estado de Suroeste, tras intensos combates con las fuerzas leales al presidente regional, Abdiaziz Laftagareen.
El Ministerio de Defensa de Somalia ha indicado en un comunicado difundido en sus redes sociales que "se están rindiendo" las milicias que recibían órdenes por parte de Laftagareen "y llevaron a cabo un ataque contra las Fuerzas Armadas".
"Las Fuerzas Armadas mantienen el control de la mayor parte de las zonas desde las que las milicias lanzaron su ataque y continúan sus esfuerzos para asegurar la zona", ha precisado la cartera en un comunicado en el que señala que los desertores también han entregado sus vehículos militares y que a muchos de ellos se les ha brindado asistencia médica en instalaciones militares.
Previamente, la cartera de Defensa somalí había señalado sus fuerzas habían sido atacadas por milicias armadas partidarias de las autoridades locales mientras llevaban a cabo operaciones militares contra el grupo yihadista Al-Shabaab a las afueras de Baidoa.
"Las fuerzas de seguridad, que se encontraban en estado de máxima alerta, respondieron con rapidez al ataque. Lograron repeler y derrotar a las milicias que llevaron a cabo el asalto injustificado, capturando a algunos de los atacantes", ha indicado, sin precisar las cifras de prisioneros o de personas heridas.
Según han informado varios medios locales somalíes, las principales intersecciones de la ciudad han sido tomadas por las fuerzas de seguridad, si bien por el momento el palacio presidencial permanece en manos de Etiopía en el marco de la misión de la Unión Africana.
Laftagareen había advertido previamente que cualquier ataque contra Baidoa --capital 'de facto' del estado de Suroeste-- u otro territorio dentro de la región "recibirá una respuesta militar contundente". "Insto al presidente Hasán Sheij Mohamud a aprovechar el tiempo que le queda en el cargo para no derramar sangre somalí, sino para ayudar a encontrar una solución que permita un proceso electoral creíble", ha precisado.
La crisis estalló cuando el Gobierno somalí declaró que la autoridad de Laftagareen había expirado y que no admitiría ningún tipo de nombramiento futuro que emergiera de esta administración. En el fondo de la cuestión estaba el rechazo de las autoridades del estado, como varios más del país, a las enmiendas constitucionales impulsadas por el presidente Hasan Sheij Mohamud.
Las autoridades locales denunciaron el despliegue de fuerzas militares somalíes por motivos políticos bajo la excusa de la lucha contra la organización yihadista Al Shabaab. Como consecuencia, decenas de miles de personas se han marchado de sus hogares para escapar a la capital, Baidoa, donde ya sobreviven más de 430.000 desplazados por el conflicto y la sequía.