Túnez afea ante Juncker que países de la UE rechacen inmigrantes y evita respaldar las plataformas de desembarco

El presidente de Túnez, Beyi Caid Essebsi, y Jean-Claude Juncker
REUTERS / ZOUBEIR SOUISSI
Publicado 25/10/2018 19:35:02CET

La UE y Túnez firman acuerdos de cooperación por valor de 270 millones de euros para apoyar sector judicial, fiscal, energético y comercial

BRUSELAS, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Túnez, Beyi Caid Essebsi, ha afeado ante el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que algunos países de la Unión Europea rechacen a inmigrantes en su territorio y ha evitado aclarar si desde el bloque comunitario le han pedido a Túnez que acoja un centro de inmigrantes en su territorio y si lo aceptaría.

"Europa no tiene una política unida y todos los países no reaccionan igual con los inmigrantes", ha afeado en rueda de prensa conjunta el presidente tunecino con Juncker con motivo de la visita del jefe del Ejecutivo comunitario a Túnez.

Respecto a la polémica idea de la creación de plataformas de desembarco en los países del Norte de África, el presidente tunecino ha recordado que 22.000 tunecinos inmigraron a la isla italiana de Lampedusa durante la revolución de la Primavera árabe en 2011, admitiendo que "la ciudad de Lampedusa se convirtió en un día en una ciudad tunecina", pero ha insistido en que las autoridades tunecinas ya resolvieron "amistosamente" con el Gobierno italiano "este problema".

"Y desde entonces ya no hemos tenido este número de inmigrantes (tunecinos) hacia Europa", ha remachado, insistiendo en que ya no hay "muchos" tunecinos que migran a Europa. "La cosa está bien controlada", ha apostillado.

Dicho esto, ha advertido de que el "problema para Europa" de la presión migratoria continuará mientras siga habiendo "problemas humanitarios" en los países del África subsahariana y "guerras en Siria y otros países".

"Huyen de la guerra para sobrevivir, pero también huyen de la miseria (...) Muchos piensan que Europa es el edén y cuando llegan a Europa, lamentablemente, se encuentra con una situación totalmente diferente. Son objeto de rechazo", ha subrayado.

"Estamos dispuestos a dialogar con nuestros amigos europeos de vías y medios para controlar este fenómeno", ha apuntado. "Es un problema que tenemos que estudiar juntos, tranquilamente, con soluciones que no dejen a nadie a lo largo de la ruta", ha incidido el presidente tunecino.

Essebsi y Juncker han coincidido en todo caso en la necesidad de "atajar las causas" en la raíz de la inmigración, al tiempo que el presidente tunecino ha solicitado más ayuda financiera a la Unión Europea para ayudar a consolidar la transición económica en Túnez.

El presidente del Ejecutivo comunitario ha reconocido que "Túnez contribuye a aliviar la carga migratoria de los europeos" porque si no hubieran recibido a un millón de refugiados desde Libia "estarían en Europa" pero ha rechazado la idea de que "Europa se ha convertido en una fortaleza" tras recordar que los países europeos han acogido a 800.000 demandantes de asilo en los últimos dos años.

"Europa debe seguir siendo una tierra de asilo, que acoge con los brazos abiertos a los perseguidos, expulsados, rechazados en sus países por motivos de religión, raza u opinión. No transigiré nunca sobre este punto", ha subrayado el luxemburgués, que ha insistido en la necesidad de crear un mecanismo para facilitar la inmigración legal para que haya "menos muertos en el Mediterráneo" y ha avanzado que la Comisión tiene "intención" de lanzar "un gran proyecto en materia de inmigración ilegal".

JUNCKER PIDE A EMPRESAS EUROPEAS INVERTIR MÁS EN ÁFRICA

La UE, ha prometido Juncker, seguirá asistiendo a Túnez "en política migratoria, especialmente por motivos de seguridad" y "sigue" las reformas emprendidas en el país a raíz de la Primavera árabe, al tiempo que ha recordado que la ayuda europea para Túnez se elevará a 10.000 millones de euros desde 2011 y que la visita ha permitido sellar cuatro acuerdos de cooperación por valor de 270 millones de euros para apoyar los sectores judicial, fiscal, energético y comercial.

"Necesitamos que las empresas europeas privadas inviertan más en África", ha subrayado el luxemburgués, que ha insistido en la necesidad de "actuar sobre las causas" de la inmigración y ha recordado que la Unión ha puesto en marcha un plan de inversiones que pretende movilizar 44.000 millones de euros para inversiones en el exterior y ha confirmado que Túnez saldrá de la lista negra de la Unión de paraísos fiscales.

También ha admitido que hay que aumentar el número de estudiantes tunecinos que participan en el programa de intercambio Erasmus, después de que el presidente tunecino le haya insistido en la necesidad de dar oportunidades para los jóvenes.