REYHANLI (TURQUÍA), 1 (Reuters/EP)
Las autoridades turcas han comenzado a analizar muestras de sangre de un grupo de víctimas del conflicto sirio para determinar si los problemas respiratorios que sufren se deben a algún tipo de ataque con armas químicas.
La medida se tomó después de que varios ciudadanos sirios que habían huido de los últimos enfrentamientos en la frontera fuesen trasladados con dificultades para respirar a un hospital de la ciudad turca de Reyhanli el pasado lunes. Los pacientes procedían de la provincia de Idlib, en el norte de Siria.
El alcalde de esta localidad, Huseyin Sanverdi, ha explicado a Reuters que se han tomado "todas las precauciones que son necesarias" después de haber recibido "información no confirmada" sobre el uso de armas químicas en Siria. "Hasta ahora, no hemos recibido ninguna confirmación de las instituciones médicas, pero hay una posibilidad de que se usase esas armas", ha añadido.
Un portavoz de los servicios sanitarios de Reyhanli, ha afirmado que el hospital lleva a cabo "planes de emergencia" de vez en cuando, mientras que un empleado del centro ha confirmado el cierre de ciertas instalaciones. Esta última fuente, que no ha querido revelar su identidad, ha explicado que varios equipos de expertos se han desplazado a la zona tras la entrada de 13 pacientes sirios.
"Nos han dado ropas especiales, pero es el equipo de emergencia quien se encarga de esos pacientes. Los médicos sospechan del uso de gas sarín o mostaza porque tienen dificultades para respirar", ha expresado este empleado. Un segundo trabajador del hospital ha dicho que tienen orden de permanecer fuera de la zona de riesgo.
El médico Wassim Taha, miembro de la Unión de Organizaciones Sirias de Asistencia Médica, que gestiona varios hospitales para la oposición, ha asegurado que limpiaron a los pacientes atendidos ahora por Turquía ante el temor de que hubiesen entrado en contacto con algún gas.
Otro médico de Siria, Ubada Alabrash, que colabora con la atención a sirios en el hospital de Reyhanli, ha declarado que las personas que escoltaron a los pacientes también han sufrido síntomas similares, lo que confirmaría el ataque químico.