Actualizado 21/05/2007 10:59 CET

UE.- Los 27 buscan hoy un límite común de compensación para el prestamista por anulación de créditos al consumo

El Consejo de Competitividad debatirá sobre el futuro de la industria automovilística y de la construcción naval

BRUSELAS, 21 May. (EUROPA PRESS) -

Los países de la UE esperan llegar hoy a un acuerdo para armonizar las características de los créditos al consumo que se ofrecen en cada Estado miembro con un consenso en el que el único punto que queda aún por determinar es el umbral mínimo de deuda cancelada a partir del cual el prestamista debe poder recibir una compensación.

La discusión tendrá lugar en el Consejo de Competitividad, que se prolongará hasta mañana martes, y que para los temas de industria contará con la participación del secretario de Estado Industria, Joan Trullel; con el secretario de Estado para la UE, Alberto Navarro, para las cuestiones relativas a mercado interior, y con la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, para el ámbito de investigación.

El único acuerdo político que se espera alcanzar es el relativo a una propuesta de directiva par abrir el mercado europeo de los créditos al consumo, con nuevas reglas para que todos los europeos dispongan de las mismas informaciones y puedan seguir un formato estandarizado en la UE.

Fuentes diplomáticas indicaron que el único aspecto que llegará abierto al Consejo tiene que ver con el umbral mínimo a partir del cual las entidades prestatarias deberían cobrar una compensación cuando el préstamo sea anulado total o parcialmente. Aquí la discusión se encuentra con las diferencias entre Estados miembros que, como Francia, no prevén compensaciones y otros que sí lo hacen, pero que tienen umbrales muy elevados, como es el caso de Finlandia, que no reconoce el derecho a la compensación solamente a partir de los 17.000 euros de cancelación.

De momento, la última propuesta de la Presidencia alemana es un límite de 5.000 euros, de manera que si el prestario decide cancelar su crédito por un importe menor o igual, no tendrá que pagar ninguna compensación a la entidad que se lo concedió. También se plantea la posibilidad de que este umbral no sea obligatorio, de manera que los Veintisiete también tendrán que precisar en qué casos será optativo.

Por el contrario, no se espera que los ministros lleguen a un acuerdo por lo que respecta a la propuesta de reglamento con la que la Comisión Europea pretende que todos los Estados miembros acepten la circulación en sus mercados de mercancías no homologadas, pero que estén autorizadas en otro país de la UE.

Las fuentes señalaron que en este aspecto distintas delegaciones mantienen sus reticencias a permitir la entrada con reglas ajenas de determinados productos, como audiovisuales de tipo pornográfico o armas. España es uno de los países que bloquea, particularmente por su oposición a que se produzca esta apertura en metales preciosos. Argumenta que, por ejemplo, el oro se vende en España en razón de una serie de parámetros --quilates o troquelados, por ejemplo-- y se opone a reconocer el oro con otras características.

Asimismo, el Consejo debatirá sobre una propuesta de reglamento sobre el movimiento y la comercialización de productos en la UE en relación con los sistemas de acreditación.

COCHES Y BARCOS

Por lo que respecta a la política industrial, los Veintisiete analizarán cuatro informes sobre la situación y futuro de cuatro sectores concretos: automóviles, construcción naval, biotecnología y tecnología de la información y el conocimiento. Las fuentes indicaron que donde más debate se prevé es en los dos primeros.

En relación a la construcción naval, la discusión se centrará en la función financiera de esta actividad que debería tener la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que se desea en mayor o en menor medida en función de los sistemas nacionales.

Las fuentes señalaron que países como Dinamarca y Suecia se negaron a una idea inicial de encargar a la Comisión y al BEI de estudiar formas de financiación de los astilleros, tal y como le hubiese gustado a otros Estados miembros, como Grecia. España mantiene una postura intermedia, porque no se opone a que la Comisión y el BEI creen un sistema de garantías, que ya parece descartado, a pesar de que, según las fuentes, dispone de "un buen sistema de financiación".

Por lo que respecta a los coches, el debate girará en torno a una frase con la que la Comisión Europea acompañó la decisión que tomó este año de obligar a la industria a reducir la cantidad de emisiones de los coches de nueva fabricación hasta 130 gramos de CO2 por kilómetro, con una serie de medidas para que el límite disminuya a 120 gramos.

Bruselas precisó que en cumplimiento de esta obligación "se tendrá en cuenta la diversidad de los fabricantes", lo que, según las fuentes, abre la puerta a posibles excepciones para los productores de grandes coches --alemanes--, y de las que no disfrutarían los fabricantes de vehículos de menor tamaño --franceses e italianos--.

Francia, Italia, Rumania o Eslovaquia son las delegaciones más opuestas a tener en cuenta las diferencias entre fabricantes a la hora de obligar a reducir emisiones.

Aquí España se encuentra también en una posición intermedia, con una "postura no tan clara", puesto que, sin tener ninguna casa matriz nacional, tiene filiales, tanto de marcas francesas e italianas como alemanas.

INVESTIGACIÓN

El Consejo de Competitividad contemplará en esta sesión varios puntos relativos a la investigación europea, entre ellos el debate sobre las nuevas infraestructuras de investigación que identificó un grupo de expertos como las más importantes a desarrollar por la UE.

Entre ellas figura una relativa a una fuente de instalación de neutrones, una "infraestructura muy cara y muy valiosa en apoyo a la industria de materiales y farmacéutica", cuya sede ha solicitado España para Bilbao. Las fuentes explicaron que también compiten por ella Suecia --que tiene más posibilidades--, Hungría y Alemania. Estos cuatro países preparan junto a la Comisión un informe sobre las características que debe tener esta infraestructura.

Los ministros también debatirán sobre cuál debe ser la fuente de financiación del Instituto Europeo de Tecnología, orientada a fomentar una investigación que dé resultados que sean fácilmente comercializables.

Su creación está prevista para finales de este año a falta todavía de determinar de dónde saldrán sus recursos financieros. La Comisión ofrece 308 millones de euros del presupuesto comunitario de los 2.200 millones que se calculan necesarios. Esta cifra total se alcanzará, según Bruselas, con fuentes nacionales, regionales, fondos regionales de la UE y también del sector privado.

CONSEJO ESPACIO

Por otra parte, los ministros celebrarán mañana martes la cuarta sesión del Consejo Espacio, junto a la Comisión y la Agencia Europea del Espacio (ESA), aunque la discusión importante se producirá mañana a última hora, cuando traten el tema más importante de las conclusiones que pretenden aprobar.

Se trata de las diferencias que existen entre países como Reino Unido y Francia por la utilidad que se debería dar al sistema global de vigilancia (GMS). La británica es la única delegación que se opone a que también tenga un uso militar, mientras que Francia se opone a dar su acuerdo si no lo tiene.