Actualizado 24/03/2007 12:29 CET

UE.- Javier Solana: "La Unión Europea tiene vocación de permanencia"

Cree que pocos países han aprovechado mejor que España su vivencia en la Unión

BRUSELAS, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y la Seguridad Común, Javier Solana, asegura no compartir el sentimiento de europesimismo que rodea la celebración del 50 Aniversario de la firma del Tratado de Roma, sostiene que el principal reto de los 27 en el próximo medio siglo será, como lo fue en sus orígenes, el mantenimiento de la paz, y no duda de que la Unión Europea tiene una verdadera "vocación de permanencia".

Alejado del diagnóstico del ex presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, que augura la desaparición de la UE si no acomete las reformas necesarias para garantizar su funcionamiento, el alto representante afirma que hay muchas cosas que desaparecían antes que la UE.

"Creo que la UE tiene una vocación de permanencia total. No hay nadie, ningún país que viva en la UE, que piense, ni por un segundo, que podría vivir mejor fuera de la Unión", asegura. "Tenemos que jugar un papel en el mundo, tenemos que ayudar a que el mundo sea mejor, y eso no se acaba nunca", subraya en una entrevista concedida a Europa Press.

Además, cree que pocos países han aprovechado mejor que España su vivencia en la UE. "España es un país de peso en Europa. Pocos países han aprovechado mejor la vivencia de estos años en la UE", indica el máximo responsable de la diplomacia europea que elogia, en concreto, el "aprovechamiento eficaz e inteligente" que ha hecho el país de los fondos estructurales y de cohesión.

Solana, que niega ver a la UE sumida en una crisis -"no tengo esa sensación de tragedia que algunos ven", dice- admite que una Constitución que no ha visto la luz obligará a tomar rápidamente algunas medidas que permitan ejercer la máxima capacidad de actuación a una Unión de 27 miembros.

"Es verdad que la Constitución no se ha aprobado, pero es verdad también que hay muchas iniciativas en marcha para recuperarla y, lo que es más importante, que incluso sin Constitución la UE está llevando a cabo una gran actividad", recuerda el alto representante.

Entre las posibles salidas del actual atolladero y las opciones que van desde el minitratado del candidato francés a la presidencia, Nicolas Sarkozy, hasta la defendida entre otros por España para mantener la esencia del actual texto añadiendo nuevos elementos, Solana apuesta por "adaptaciones rápidas" que agilicen la toma de decisiones en el Consejo.

Y aunque señala que, "en algún momento", habrá que tener un Tratado "más sólido", ve "un poco exagerado" llamarlo "Tratado constitucional", dado que no afecta a las Constituciones nacionales.

"Yo creo que en algún momento habrá que tener un Tratado más sólido. Llamarlo Tratado constitucional puede sonar un poco exageración, si es que no toca las Constituciones nacionales, pero sí creo que será necesario tomar algunas medidas rápidas que den la máxima capacidad de acción a una Unión Europea de 27 miembros", resalta.

"No podemos olvidar -continúa Solana- que los mecanismos de trabajo que están en los Tratados son los de una Europa que ha pasado de seis a quince, de quince a veinte y de veinte a 27, y que todo eso se ha hecho prácticamente con las mismas estructuras y los mismos mecanismos de toma de decisiones".

Por lo tanto, insiste en que algunas "adaptaciones rápidas" en temas relacionados con la toma de decisiones son "fundamentales", lo mismo que eliminar de determinadas materias el requisito de la unanimidad para hacer el trabajo más eficaz.

También deja claro que no hay que "dramatizar" cuando se apuesta por una cooperación reforzada o se habla de una Europa de dos velocidades porque Solana recuerda que "más de una velocidad ha existido y existe" y pone como ejemplo que no todo el mundo está en la moneda única o en el llamado espacio Schengen que suprime el control en las fronteras comunes de la UE.

"O sea, que no estamos inventando la pólvora. Se puede ir más deprisa en algunas políticas por un grupo de países y, normalmente, lo que suele ocurrir es que, con el tiempo, los demás se dan cuenta de que esa política va bien y al final acaban sumándose todos", ilustra.

LA DIVISION DE IRAK

El alto representante pone de relieve, por otro lado, el creciente papel que la Unión Europea ha ido teniendo en la escena internacional en los 50 años de historia que se conmemoran el domingo 25 de marzo.

"La UE está haciendo muchas cosas y mucho más allá de lo que se esperaba que iba a hacer. No se esperaba que en 2007 tuviéramos más de diez operaciones de paz en todos los continentes del mundo y el peso que tenemos en las relaciones internacionales", admite.

"Creo que se ha trabajado mucho y bien. Sin dramas y sin falsas modestias. Tampoco con exageraciones. La UE es una institución que funciona bien y que muchísima gente fuera de nuestras fronteras europeas mira con gran entusiasmo", insiste.

Pero al mismo tiempo reconoce la división que ha generado en Europa y más allá de Europa el conflicto que vive Irak. "La guerra de Irak ha sido una catástrofe", dice tras recordar que la intervención militar fue un "caso claro de división" en "todos" los niveles, desde la sociedad norteamericana hasta la europea pasando por Naciones Unidas y la comunidad internacional en su conjunto.

Es más, el máximo responsable de la diplomacia europea cree que todavía hoy, cuatro años después de que Estados Unidos liderara la ofensiva contra el país, Irak sigue siendo motivo de "desacuerdo global". "La estabilidad de Irak es algo a lo que todo el mundo está tratando de aportar su granito de arena pero es verdad que la guerra de Irak ha sido una catástrofe", subraya.