La UE prepara nuevas directrices sobre inversiones europeas en los asentamientos israelíes

Actualizado 17/12/2013 21:58:03 CET

JERUSALÉN, 1 Nov. (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Ana Pisonero) -

La Unión Europea prepara nuevas directrices sobre las inversiones europeas en los asentamientos después de las ya publicadas en julio para impedir que fondos europeos vayan a parar a las colonias judías y el conjunto de los territorios ocupados palestinos, cuya soberanía por parte de Israel no reconoce, tal y como deja claro el Derecho Internacional.

"Hay cosas sobre el etiquetado, pero también hay cosas en el cajón de directrices sobre inversiones. Por el momento es una cuestión de sensibilización de la sociedad civil en Europa sobre los peligros asociados de invertir o cooperar con las actividades de asentamientos", han explicado fuentes diplomáticas, que han aclarado que todavía no hay "ninguna" propuesta "legal".

"En las páginas webs de los Ministerios de Exteriores (europeos) ya hay advertencias e informaciones sobre los peligros asociados, de modo que ya se ha hecho bastante trabajo, pero hay más en el cajón", han explicado.

Las fuentes no han aclarado si se trata de prohibir expresamente la actividad de empresas europeas como la de materiales de construcción irlandesa CRH, que participa en la construcción del muro de separación en Cisjordania, puestos de control y asentamientos israelíes a través de su participación en la empresa israelí Mashav, propietaria a su vez de la principal empresa de cemento Nesher.

Tampoco han querido detallar el número de empresas europeas que trabajan en las colonias, después de que el presidente palestino, Mahmud Abbas, invitara en su reciente visita a Bruselas a las empresas europeas y extranjeras a abandonar sus actividades en los asentamientos, por considerarlas contrarias el Derecho Internacional.

"Todos somos conscientes de quiénes son y el alcance de sus actividades. Algunas se han retirado, no por motivos legales, sino porque sentían algo de presión política y han oído la música", han explicado fuentes diplomáticas.

"Hay una creciente concienciación civil en Europa entre consumidores, inversores, operadores económicos sobre algunos de los peligros asociados con invertir en los asentamientos. Se trata de poner en práctica nuestra posición sobre el terreno" respecto a la "ilegalidad de los asentamientos", han recalcado las fuentes.

RESPUESTA FURIOSA ISRAELÍ

Pese a la presión de Israel y Estados Unidos, la Unión Europea publicó el pasado 19 de julio directrices por las que se excluirá a las compañías israelíes radicadas en los territorios ocupados palestinos desde junio de 1967 de subvenciones, premios e instrumentos financieros de la UE a partir del 1 de enero de 2014.

Los territorios ocupados comprenden los Altos del Golán, la Franja de Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Este, cuya soberanía israelí no reconoce, en línea con el Derecho Internacional.

Los Gobiernos de la UE dejaron claro en diciembre la importancia de limitar la aplicación de los acuerdos con Israel a los territorios de Israel que son reconocidos por la UE y reclamaron que todos los acuerdos entre la UE y este país indiquen de forma "inequívoca y explícita" su inaplicabilidad a los territorios ocupados en 1967.

La UE e Israel llevan negociando varios meses sin lograr acercar posturas para poder aplicar de forma "sensible" las directrices para que Israel participe en el programa europeo de ayudas a la investigación e innovación Horizonte 2020, de especial interés para Israel, pero "sin comprometer el principio de fondo" de que no habrá financiación europea para las colonias, según fuentes diplomáticas.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ya ha dejado claro que no aceptará "ningún mandato externo en nuestras fronteras" rechazando así la posibilidad de firmar cláusulas de territorialidad que excluyan a Jerusalén Este, Cisjordania y los Altos del Golán, como aspira la UE.

En respuesta a las directrices europeas, que suponen "una postura mucho más dura de la UE" respecto de Israel, el Ejecutivo israelí cortó su cooperación con la Delegación europea en Jerusalén, hasta el punto de impedirles durante meses la entrada en la Franja de Gaza, algo que les han vuelto a autorizar desde hace tres semanas, según fuentes diplomáticas, que admiten la "reacción furiosa" de Israel por las directrices. "Estas directrices estaban en preparación desde hace un par de años", han explicado las fuentes.

Otras fuentes diplomáticas reconocen la imposibilidad de que Israel acepte "una cláusula explícita" y por ello caben dos posibilidades en su opinión, o que la UE apruebe un declaración "unilateral" que deje claro que el acuerdo bilateral se refiere sólo a los territorios reconocidos a Israel "y solo a esto", o "que no se firme" ningún acuerdo e Israel quede fuera del programa de ayudas a la investigación europeas.

Respecto a las posibles directrices sobre inversiones en las colonias, estas fuentes han dejado claro que "no va a haber nada de boicotear las inversiones" con "una sanción" sino que se trataría más bien de limitarles por ejemplo "ventajas".

ETIQUATADO DE PRODUCTOS DE LAS COLONIAS

La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, que ha reiterado de forma insiste que la UE no reconocerá los asentamientos israelíes, prepara desde hace meses además otra propuesta sobre el etiquetado de los productos producidos en las colonias.

España y otros doce países --Reino Unido, Francia, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Portugal y Eslovenia-- defendieron en abril pasado en una misiva a Ashton directrices para etiquetar de forma correcta los productos de los asentamientos con el objetivo de que los consumidores no se vean engañados y tengan la elección.

La actual legislación europea no obliga a diferenciar en el etiquetado si los productos se producen en Israel o en los territorios ocupados palestinos, pero sí deja claro que los productos producidos en las colonias consideradas ilegales por la UE no pueden beneficiarse de ventajas arancelarias para entrar en el mercado comunitario.