Actualizado 08/05/2007 02:01 CET

La UMP se prepara para gobernar bajo el mandato de Sarkozy mientras el PS francés debate su futuro

PARÍS, 8 May. (EUROPA PRESS/Salvador Martínez) -

Los partidos mayoritarios de la escena política gala, el partido gubernamental del nuevo presidente electo, Nicolas Sarkozy, Unión por un Movimiento Popular (UMP) y el principal partido de la oposición, el Partido Socialista (PS) francés comenzaron ayer su preparación para las elecciones legislativas galas que se celebrarán los próximos 10 y 17 de junio. En el partido gubernamental se dicen que están dispuestos "a trabajar" en el próximo ejecutivo tras la elección de Sarkozy como nuevo presidente francés. En el PS francés, no quieren "ajustes de cuentas" tras la derrota de la aspirante socialista a la presidencia de la República, Ségolène Royal.

Por su parte, Xavier Bertrand, ex ministro francés de Salud y portavoz de Nicolas Sarkozy desde el comienzo de su campaña presidencial lanzó un claro "¡Ahora a trabajar!" a la radio RMC y la televisión BFM-TV, dejando entrever el estado de ánimo de los miembros de la UMP tras la victoria de Sarkozy en la segunda y decisiva segunda vuelta de la elección presidencial.

La determinación de las palabras de Bertrand se justifican por "el claro mandato" que recibió su candidato, después de que el domingo votara un 83,97 por ciento del electorado francés, del que un 53,06 se pronunció a favor del candidato de la UMP. Para Bertrand, más que un mandato, los comicios suponen "un voto de exigencia".

En su intervención de ayer Bertrand evocó algunas de las medidas que tomará Sarkozy como presidente, entre ellas, la supresión de los derechos de sucesión para la mayoría de los patrimonios, la "exoneración del fruto de la vida laboral", la "regulación del servicio mínimo garantizado" e incluso "el aumentar ligeramente" el salario mínimo.

Por su parte, Patrick Devedjian, consejero político de Sarkozy, confirmó ayer a la radio francesa France-Info las intenciones del nuevo presidente, evocadas por Bertrand. "La prioridad es el empleo", dijo Devedjian, confirmando las ganas de empezar a gobernar del equipo del nuevo presidente de la República.

"No hay que perder tiempo, pero hay que ser meticulosos", aseguró, al mismo tiempo que anunció que algunas medidas concernientes al código de trabajo podrían tomarse incluso antes de que el próximo Parlamento sea elegido en las elecciones legislativas previstas para el 10 y 17 de junio. En este sentido, Bertrand llegó a asegurar que el Senado y la Asamblea Nacional trabajarán "desde el verano", y apuntó a la posibilidad de que se reúnan en sesión extraordinaria en julio.

No obstante, para que la Asamblea Nacional y el Senado trabajen en la dirección del programa político de Sarkozy, en la UMP todavía necesitan "un pacto presidencial que recuerde los principales compromisos" del nuevo presidente electo, según los términos de Luc Chatel, el portavoz del partido UMP.

De esta forma, la elaboración de un documento que permita ampliar la mayoría con la que ya cuenta la UMP en el Parlamento parece un aspecto prioritario del partido del nuevo presidente electo.

EL PS FRANCÉS ENCAJA LA DERROTA

Mientras que en la UMP muestran apetito por gobernar, la cúpula del Partido Socialista (PS) francés asistió ayer a una jornada en la que pareció calmarse el tenso ambiente que instalaron Dominique Strauss-Khan y Laurent Fabius, ambos candidatos a la candidatura del PS a la presidencia de la República, desbancados en su día por Ségolène Royal en las elecciones primarias del partido.

Tras el anuncio de la derrota de ayer de la aspirante del PS francés, ambos 'elefantes' socialistas realizaron comentarios críticos acerca de la campaña presidencial de Royal. "La bandera de la izquierda está por los suelos", dijo Fabius, mientras que Strauss-Khan mantuvo que la izquierda perdió la elección presidencial en "la primera vuelta de los comicios presidenciales" al mismo tiempo que se presentó "dispuesto a plantar cara a una reforma en el partido" de los socialistas galos.

La reacción a estas declaraciones del primer secretario del PS francés y también compañero sentimental de Royal, François Hollande, no se hizo esperar. Ayer en la televisión France 2, Hollande mantuvo que "no tolerará" ningún "ajuste de cuentas en el partido" ni siquiera "análisis retrospectivos", instando así a los cuadros del partido a permanecer concentrados en la preparación de los próximos comicios legislativos.

Ayer por la tarde se celebró una reunión del conjunto de secretarios nacionales del PS galo en la que participó Royal. Sin duda su clara derrota ante Sarkozy fue el primer punto del orden del día de la cita, sobre todo, tras los comentarios de Strauss-Khan y Fabius.

No obstante, la tensión que precedió al encuentro desapareció según valoró Royal en declaraciones emitidas al término de la reunión, según la cual éste se desarrolló "con calma" y en ella "se aplaudió una bonita campaña", dijo Royal. "No han habido críticas sino aplausos por una bonita campaña" de la que "todo el mundo está orgulloso", añadió.

La aspirante socialista señaló que los socialistas galos aún debían "analizar los resultados de la campaña" y puso de relieve la necesidad de "permanecer unidos para preparar el futuro", aseguró en alusión a las elecciones generales del próximo junio.