PEKÍN, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -
El último balance oficial eleva a 52 el número de muertos en la explosión registrada en un oleoducto de la ciudad de Qingdao, en el este de China, según la agencia estatal de noticias, Xinhua. Hay otras once personas desaparecidas y 136 heridos, diez de ellos en estado crítico.
La dirección de la operación de rescate ha informado a la agencia de noticias estatal china, Xinhua, de que este domingo han sido localizados otros cuatro cadáveres. Seis de los fallecidos eran bomberos profesionales que trabajaban para la petrolera estatal china, Sinopec.
La deflagración se produjo a las 10.30 horas del viernes (4.30 hora peninsular española) mientras un grupo de trabajadores intentaba reparar fugas en el oleoducto subterráneo de la compañía estatal Sinopec.
La explosión provocó un enorme socavón en una autopista y una fuga de petróleo en el puerto de Qingdao. Varios testigos afirmaron que la ciudad sufrió un apagón de unas dos horas después de la explosión.
Qingdao es uno de los mayores terminales de importación de crudo de China que abastece a dos importantes refinerías, Sinopec-Qingdao y Sinopec Qilu Petroquímicos, y a otras más pequeñas e independientes. El oleoducto afectado conecta Huangdao con la ciudad de Weifang, ambas en la provincia de Shandong, en el este del país.