JOHANNESBURGO, 23 Jun. (Reuters/EP) -
El presidente sudafricano, Jacob Zuma, ha defendido este martes la actuación de la Policía en las revueltas mineras de 2012 que se saldaron con 34 muertos en el yacimiento de Marikana, días antes de que se publique el informe sobre el suceso.
"Esa gente de Markina había matado a otra gente y la Policía les impidió que siguieran matando", ha dicho en respuesta a una pregunta formulada durante una visita a una universidad de Petroria.
Está previsto que en los próximos días se haga público el informe con las conclusiones de la investigación dirigida por el juez Ian Farlam, que Zuma conoce desde el pasado mes de marzo.
Además de estos hechos, la comisión de Farlam tenía el mandato de analizar el sistema de relaciones laborales y el funcionamiento de las multinacionales mineras que explotan la riqueza del suelo sudafricano.
La matanza de Marikana es el incidente más grave en Sudáfrica desde el fin del Apartheid. Este suceso desató las críticas contra las mineras, los sindicatos, la Policía y el gobernante Congreso Nacional Africano (ANC).