La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, junto al presidente del PP de Gran Canaria, Carlos Sánchez, en un acto con medios en Las Palmas de Gran Canaria, a 11 de septiembre de 2026. - EUROPA PRESS
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 11 Sep. (EUROPA PRESS) -
La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, dice que la política europea de migración es una "calamidad", cuyo resultado ha sido el auge de la extrema derecha y "olas de populismo" impulsadas por el "buenismo" político.
"En los últimos, no años, casi décadas en Europa, se ha hecho un tipo de política migratoria que se ha visto que es una calamidad. No ha funcionado y el resultado han sido partidos de extrema derecha poderosísimos en muchos sitios de Europa, incluida la AfD lo último. El buenismo no solamente mata [en referencia a los fallecidos en Ceuta intentando pasar la frontera], sino que acaba generando olas de populismo", sentenció la dirigente del PP en declaraciones a los medios durante un encuentro informativo que ha tenido lugar esta mañana en la capital grancanaria.
En opinión de Álvarez de Toledo, dar la espalda a la inmigración en Europa ha generado "problemas de convivencia, problemas de equilibrios en el estado del bienestar y problemas políticos gravísimos". Visto que "eso no funciona", incidió, toca plantear una alternativa "que no sea completamente demencial", como la de echar a todos los inmigrantes de España, que calificó de "disparate".
Para la popular, la economía española "necesita inmigración" pero también un "proyecto" político y "moral" donde "lo moral es lo eficaz". Así, articuló ese proyecto en 5 ideas: para empezar "que los inmigrantes son individuos, [...] ni puertas abiertas a todos, ni deportaciones masivas en bloque" y que se ponga encima de la mesa el "derecho a no emigrar", que refuerza la idea de actuar en los países de origen.
Todo ello seguido de tres pilares, como que nadie se pueda beneficiar de entrar ilegalmente al país ("igualdad ante la ley"); que el inmigrante que venga debe venir a trabajar, porque es bueno para el país y para él mismo ("el trabajo dignifica") y, por último, la integración en los valores europeos "porque son mejores en el sentido de que son los que nos permiten convivir".
Así, continuó, esos valores permiten compartir un mismo espacio a "gente de razas distintas, pieles distintas, acentos distintos y religiones distintas": "la separación de Iglesia y Estado, la igualdad entre hombres y mujeres, y no se deben hacer guetos culturales porque eso destroza realmente la convivencia". "Construir una política razonable, liberal", defendió.
En este sentido, dijo que el que viene de fuera a "convertirse en dependiente del Estado no es bueno" ni "para el Estado o para el bienestar" ni "para el propio individuo". "La dignidad está en trabajar y tener un trabajo", agregó.