El consejero de Hacienda, Alfonso Domínguez,la consejera de Economía, Belinda León, junto a directora de la Territorial Norte de BBVA, Marta Alonso,y a la regional Norte de Banca de Empresas de BBVA, Elena López Nieto, y al economista Miguel Cardoso - GOBIERNO RIOJANO
LOGROÑO, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
BBVA Research prevé que el PIB per cápita de La Rioja aumente más que el de España en 2025 y 2026, según el informe 'Situación La Rioja 2025' de BBVA Research, presentado hoy por Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research para España, y Marta Alonso, directora de la territorial Norte de BBVA en España, que ha apuntado que "el crecimiento de la economía regional seguirá siendo sólido en 2025".
No obstante, "se prevé una desaceleración debido a la elevada incertidumbre de política económica y a la expectativa del impacto del cambio en las políticas arancelarias de EE.UU. en España y en los países europeos". Con todo, a finales de 2026 el PIB per cápita podría situarse 7,8 puntos por encima de los niveles prepandemia, mostrando un diferencial positivo con respecto al conjunto nacional (4,5 puntos).
Los datos de principios de 2025 apuntan a que la afiliación en el segundo trimestre de 2025 podría mostrar "un avance menos intenso que en el arranque del año". En todo caso, con el dinamismo de Logroño, La Rioja muestra en este primer semestre datos más favorables que en el conjunto de España. Al igual que en años anteriores, el sector público, el comercio, las actividades profesionales y la hostelería volvieron a empujar el avance de la afiliación en lo que va de 2025. Por su parte, la industria y la agricultura siguen mostrando un débil desempeño, lo que limita el crecimiento del mercado laboral en la región.
El consumo de los hogares explica buena parte de la resiliencia de la economía de La Rioja, donde el gasto con tarjeta en TPV de BBVA o realizado por clientes de BBVA muestra, por tercer año consecutivo, un mejor comportamiento que la media regional.
La progresiva reducción de la inflación y de los tipos de interés podría seguir respaldando esta tendencia en los próximos meses. El gasto presencial total -nacional y extranjero- registrado en La Rioja en TPV de BBVA, o realizado por clientes de BBVA, aumentó un 13 por ciento en 2024 y, en lo que va de 2025, se desacelera levemente hasta el 9,5 por ciento.
En particular, el aumento del consumo es mayor en bares y restaurantes, grandes superficies, ocio y otros servicios, mientras que el gasto en hogar, alojamiento y transporte pierde fuerza. A este comportamiento del consumo privado se suma el apoyo del consumo público.
En 2024, el gobierno de La Rioja habría acelerado el gasto en consumo respecto al año anterior, situando su peso sobre el PIB en torno al 11,2 por ciento. Esta expansión habría sido impulsada por el aumento de la remuneración de los asalariados y, sobre todo, los consumos intermedios. Aunque en el primer trimestre de 2025 se observa cierta contención del gasto, la actualización de los salarios en el sector público continuará ejerciendo presión al alza sobre este componente del gasto autonómico.
Por su parte, tras dos años de crecimiento de las exportaciones de bienes, apoyadas en la venta de bienes de equipo y semimanufacturas, en lo que va de año las ventas al exterior se desaceleran (1,2 por ciento, España 0,8 por ciento), por el freno de los bienes de equipo y por destino, de forma casi generalizada. Pero las ventas de productos alimenticios repuntan.
FACTORES QUE APOYARÁN LA ACTIVIDAD ECONÓMICA
Entre los factores que apoyarán el crecimiento estarán la caída en los precios del petróleo y del gas; el tono más expansivo de la política económica en Europa; y una mayor capacidad de crecimiento del sector servicios (por la inmigración y los aumentos de la productividad por hora). Se espera un incremento de los salarios superior al de los precios, lo que debería apoyar la evolución del consumo privado durante los próximos trimestres.
Asimismo, la inversión en vivienda aumentará su contribución al crecimiento de la demanda y habrá un mayor gasto en defensa. Se prevé que las exportaciones de servicios continúen creciendo por encima del PIB. Esta capacidad de crecimiento seguirá en la medida en que existe espacio para intensificar el proceso de desestacionalización que se viene produciendo en el turismo, particularmente de las comunidades autónomas del norte de la península. Además, los flujos migratorios se mantienen, lo que permitiría que el crecimiento de la población activa continúe en 2025 y 2026.
Sin embargo, en La Rioja se nota un mayor crecimiento de la población extranjera en franjas de edad más elevadas. La disminución de la inflación y de los tipos de interés, junto con el incremento de los salarios y el empleo, sostendrá el avance del consumo de los hogares en La Rioja.
La remuneración por asalariado, en términos reales, podría continuar su recuperación, en un contexto donde los distintos indicadores disponibles de evolución de los salarios apuntan a incrementos por encima de la inflación esperada.
La recuperación de las rentas salariales tendrá un mayor impacto sobre el gasto que la mejora en la renta bruta disponible de años anteriores apoyada en las transferencias, sobre todo las relacionadas con el aumento en las pensiones. Por último, la política fiscal será más expansiva de lo que se preveía, gracias a un mayor gasto en defensa. Tras décadas de reducción en relación al PIB, el gasto en defensa comenzó a repuntar ligeramente a partir de 2020.
Se prevé una desaceleración, ligada en parte al cambio en la política comercial de los EE.UU. y a ciertos cuellos de botella para el crecimiento Según BBVA Research, el aumento de los aranceles y de la incertidumbre de política global afectarán a los flujos comerciales y a la inversión, lo que impacta en la producción de La Rioja.
Las exportaciones de bienes de la región a la economía de los EE.UU., representan menos del 4 por ciento del total y su valor es equivalente a alrededor del 1 por ciento del PIB. Esto supone una exposición por debajo de la media. En todo caso, el impacto indirecto podría ser mayor a través de cambios que puedan afectar las perspectivas del sector del automóvil, o dada la apreciación del tipo de cambio del euro frente al dólar. También preocupa la elevada volatilidad en los mercados financieros y su eventual efecto sobre la demanda interna, o el impacto específico en algunas ventas, como las del sector vitivinícola.
Entre el resto de factores que podrían limitar el crecimiento, destaca el elevado nivel de ahorro de las familias, que continúa en cotas relativamente altas. Este comportamiento es especialmente pronunciado en las franjas de edad más elevadas y también entre los jóvenes.
Las comunidades del norte y Extremadura serían los territorios donde más se está acumulando este ahorro, debido en parte al mayor envejecimiento de la población. El mercado de la vivienda también continuará limitando el avance de la demanda interna. La Rioja es una de las regiones donde menor es el desequilibrio entre la oferta y la demanda de vivienda entre 2021 y 2024.
Pese a ello, la escasez de oferta en algunas zonas junto con una tendencia de precios al alza pueden ser un problema para el bienestar de las personas y la atracción de capital humano. Tras el tímido avance de 2023, los visados de vivienda en La Rioja retrocedieron. En 2024 el comportamiento fue peor que la media española (-28,8 % y 16,7%, respectivamente). El pasado año se visaron unas 477 viviendas, frente a las casi 725 en 2019, y lejos del promedio anual entre 1995 y 2001 (casi 3.600).
Con este escenario, se espera que las viviendas terminadas se moderen en 2025. Se mantiene la incertidumbre sobre un posible aumento de los costes laborales asociado con la reducción de jornada. Sin medidas compensatorias que alivien esta situación, en caso de producirse, el recorte del tiempo de trabajo restaría en torno a seis décimas al crecimiento medio anual del PIB durante el próximo bienio y ocho décimas al del empleo, de acuerdo a las estimaciones de BBVA Research.