Bodegas Muga ayuda a los niños de Filipinas con la reedición de uno de sus vinos históricos

Publicado 18/07/2015 13:34:53CET

LOGROÑO, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

Bodegas Muga y la Fundación Dreamtellers colaboran un año más en el proyecto solidario 'El Club de los 300'. La iniciativa une a 300 socios que adquieren un lote de un vino exclusivo de Muga para financiar proyectos de cooperación al desarrollo. Los fondos de esta tercera edición permitirán mantener dos centros de acogida de menores de la ciudad filipina de Zamboanga.

Esta vez, la bodega riojana y la Fundación Dreamtellers cuentan la historia de Nurwisa, una joven filipina que sueña con mantener abierto el centro Akay Kalinga, gracias al que ella salió de la calle y pudo asistir a la escuela hasta alcanzar los estudios de enfermería. Sólo en Zamboanga, viven más de 2.000 niños de la calle, que se ven forzados a trabajar o mendigar para sobrevivir.

EL VINO SOLIDARIO: UN TINTO DEL 98, RESERVA DE LA FAMILIA MUGA

Bodegas Muga aporta en este proyecto "un pedacito" de su historia familiar: un vino tinto reserva del 98 que se reedita bajo el nombre de Filipinas.

"Queremos que los niños de Akay Kalinga puedan ser cuidados con esmero y cariño -Akay Kalinga significa cuidar con ternura en idioma tagalo- al igual que en Bodegas Muga hacemos con las viñas y el vino durante toda su elaboración y crianza", explica Jorge Muga, enólogo de la bodega.

"El vino Filipinas es una añada de 1998 que ha estado esperando una ocasión tan especial como esta para ser disfrutado como un vino maduro y en plenitud", añade.

Abrir el vino Filipinas reserva del 98 constituirá sin duda un auténtico ritual, capaz de recordar, en cada sorbo que gracias a la colaboración del Club de los 300, 450 niños tendrán la oportunidad de hacer realidad sus sueños en un entorno sostenible y autosuficiente.

Eduardo Muga, responsable de Bodegas Muga, junto a representantes de la Fundación Dreamtellers, viajó hasta Filipinas para conocer estos dos centros de menores y a sus responsables.

El centro Akay Kalinga fue fundado en los años 90 por el Misionero Claretiano Ángel Calvo, para ayudar a estos niños a salir de la calle. En este hogar cubren sus necesidades básicas de cobijo, alimentación, educación y salud. Por su parte, el centro Tanglow Buhay acoge a niñas rescatadas de las mafias de trata de personas, con el objetivo de que vuelvan a la escuela y, sobretodo, de que vuelvan a ser niñas.

Estos centros se financian gracias a donaciones privadas y la actividad agraria de una granja, construida en 2010 por Katilingban, la entidad gestionada por el padre Ángel. La donación de 'El Club de los 300' se destinará a mejorar las instalaciones de la granja para aumentar su capacidad productiva y garantizar la continuidad de los dos centros de menores.

El proyecto cuenta con la colaboración desinteresada de Seur (responsable de los envíos) Estuchería Vargas (responsable del embalaje), Cork Supply (han cedido los corchos), Ramondín (han cedido las cápsulas), Label Grafic (impresión de las etiquetas) y Crea 3 Publicidad (diseño de las etiquetas y de las cápsulas).

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