Una exposición recrea el mundo de los niños del siglo XIX y mitad del XX a través de indumentarias y complementos

Actualizado 15/03/2007 15:03:38 CET

LOGROÑO, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Centro Cultural Caja Rioja-La Merced acoge la exposición 'Érase una vez. La niñez de nuestros abuelos', sobre la infancia en los siglos XIX y XX. Organizada por la Fundación Caja Rioja, puede visitarse hasta el 30 de abril, de lunes a sábado, de 18:00 a 21:00 horas.

'Érase una vez. La niñez de nuestros abuelos' nos acerca, a través de la indumentaria y complementos, a las "costumbres y hábitos de los niños durante gran parte del siglo XIX y mediados del siglo XX", según indicó hoy la responsable del área de Cultura de Fundación Caja Rioja, Carmen Fernández, quien presentó la muestra acompañada de su coordinadora, María Jesús Romero.

Fernández señaló que esta exposición "completa un ciclo de muestras que la Fundación Caja Rioja ha organizado desde el año 2005 para conocer diversos aspectos de nuestra historia".

Comenzó en mayo de 2005 con la exposición 'De cuando la vida era un corsé. La moda como reflejo social', "que nos acercaba a las costumbres y el papel social de la mujer durante gran parte del siglo XIX y principios del siglo XX".

Continuó el año pasado con 'Labores de Mujer. Tradición y Vanguardia. 1850-1950', que invitaba a recorrer los diferentes trabajos que las mujeres han realizado a lo largo de la Historia, desde las labores más tradicionales, como las del hogar, hasta las nuevas profesiones emergentes fruto de la industrialización.

La exposición se divide en ocho apartados que pretenden plasmar las diferentes etapas de la niñez durante los siglos XIX y primera mitad del XX. Son las siguientes: el nacimiento, el bautizo, los primeros pasos, la escuela, la primera comunión, juegos y cuentas, y una infancia robada.

En este último apartado incidió Fernández puesto que en esa época los niños "apenas valían nada" y eran "utilizados como mano de obra barata", por lo que apenas tenían infancia.

Por su parte, Romero desgranó algunos aspectos de la muestra, cuyos fondos bien son propios de la coordinadores, otros cedidos por particulares, y también hay fondos del Museo de La Rioja. Destacó que por ejemplo, el parto, en el siglo XIX era un ritual "exclusivamente femenino".

Salvo algunas excepciones, se nacía en la propia casa con la ayuda de una partera o comadrona, y sólo en caso necesario acudía el médico. Será a partir de 1960 cuando se generalice el dar a luz en los centros sanitarios.

En el caso del bautizo se realizaba al día siguiente de nacer o, como muy tarde, dentro de los tres primeros días. El alto promedio de mortalidad entre los más pequeños y la creencia religiosa de que los niños que fallecían sin bautizar acudían al 'Limbo', lo aconsejaban.

El amamantamiento por parte de animales cuando no era posible encontrar una madre que diera el pecho a los recién nacidos o los cambios sufridos en la vestimenta, higiene y en la escuela, fueron otros aspectos que destacó Romero de la muestra.