Archivo - Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). - EUROPA PRESS - Archivo
LOGROÑO, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en junio a 5.695 hogares en La Rioja, en los que viven 17.851 personas, según la última estadística publicada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
La cuantía media de la prestación en la comunidad es de 506,25 euros al mes por hogar y, en conjunto, la nómina de este mes ha ascendido a 3.190.342,11 euros.
En junio, hay 661 prestaciones activas más de las que había hace un año en este mismo periodo, lo que supone un incremento del 13,13% en La Rioja.
En cuanto a la evolución de los beneficiarios, en junio de 2026 se contabilizan 2.195 beneficiarios más que los registrados en este mismo mes de 2025 (+14,02%). En junio, el 58% de los titulares (3.282) y el 52,5% de las personas beneficiarias en La Rioja son mujeres, en concreto, 9.362.
INVERSIÓN SOCIAL EN LA INFANCIA.
El IMV se ha consolidado como un modelo en el que la protección de la infancia ocupa un lugar central. En la actualidad, 7.540 niños, niñas y adolescentes son beneficiarios de la prestación en la comunidad autónoma, lo que representa casi el 42,3% del total.
En términos acumulados, 11.368 menores han estado cubiertos desde 2020 por la prestación. Más de dos tercios de las familias que perciben el IMV cuentan con menores a cargo en la comunidad (3.851 hogares, cerca del 70% del total), lo que evidencia su impacto directo en la reducción de la pobreza infantil.
El perfil de los hogares beneficiarios revela la relación entre vulnerabilidad económica y estructura familiar. Del total de hogares, 892 son monoparentales, en su mayoría sostenidos por mujeres que asumen en solitario la responsabilidad de sacar adelante a sus hijos.
Esta realidad refleja una mayor exposición a la precariedad y evidencia que las dificultades económicas se concentran con más intensidad en este modelo de familia.
En este contexto, el IMV actúa como un mecanismo de estabilidad para muchas familias en las que las mujeres asumen la principal responsabilidad económica y de cuidados.
COMPLEMENTO DE AYUDA PARA LA INFANCIA.
El Complemento de Ayuda Para la Infancia (CAPI) refuerza la cobertura del IMV con un apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo. En junio, 3.895 hogares lo recibieron en La Rioja, con una ayuda media de 67,1 euros por menor y de 132,8 euros por hogar con menores.
Esta prestación establece distintas cuantías según la edad: 115 euros al mes para menores de 3 años; 80,5 euros entre 3 y 6 años; y 57,5 euros entre 6 y 18 años.
El CAPI puede percibirse de manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios. Así, además de proteger a familias en situación de pobreza severa, alcanza a hogares con rentas bajas o moderadas.
Por ejemplo, puede solicitarlo una familia de dos adultos y dos menores con ingresos aproximados de hasta 4.182 euros al mes, lo que amplía significativamente el alcance de la red de protección frente a la pobreza infantil.
El IMV no solo actúa como mecanismo de protección, sino también como herramienta de acompañamiento hacia la inclusión de los jóvenes. La edad media de los beneficiarios, situada en 28,5 años -y en 20,2 años si se excluye a los titulares-refleja su impacto en las etapas en que se inicia la vida laboral.
En este sentido, la compatibilidad con rentas del trabajo y los incentivos a la inserción laboral refuerzan su papel como palanca hacia el empleo. Precisamente, las mejoras incorporadas al IMV facilitan el acceso a la prestación a personas jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Por ejemplo, pueden solicitar la ayuda personas mayores de 18 años o menores emancipados con hijos o hijas a cargo. Y se ha reducido el período de vida independiente para los jóvenes menores de 30 años, de 3 a 2 años.
REQUISITOS GENERALES PARA SOLICITAR EL IMV.
El IMV es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad y que se puso en marcha hace casi seis años.
Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, con especial atención a los menores.
Para solicitar el IMV, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La residencia se demuestra mediante la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente autorización en el caso de personas de terceros países.
El domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales.
Además, tanto la persona solicitante como el resto de los miembros de su hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
En el caso de las personas que agotan el subsidio por desempleo y no logran reinsertarse laboralmente, acceden al IMV sin necesidad de solicitarlo ni aportar nueva documentación, ya que el SEPE y la Seguridad Social realizan el reconocimiento de oficio.
Asimismo, la incorporación del Sistema de doble revisión de ingresos permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. Como consecuencia, desde el año pasado los beneficiarios saben ya si, en función de los ingresos del año anterior, su prestación se incrementará, se reducirá o se extinguirá.