Actualizado 18/11/2007 13:09 CET

La recogida de envases y restos de medicamentos en La Rioja aumentó un 24 por ciento en el primer semestre del año

LOGROÑO, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

La recogida selectiva de envases y restos de medicamentos en La Rioja aumentó un 23,9 por ciento en el primer semestre del año, un crecimiento que ha sido el mayor experimentado por una Comunidad durante los seis primeros meses de 2007.

Según informó hoy el sistema SIGRE, este aumento en la concienciación ciudadana ha permitido recoger en este periodo una media mensual de 5,91 kilos por cada 1.000 habitantes en los 146 Puntos SIGRE de las farmacias de La Rioja, frente a una media de 4,77 kilos recogidos durante el primer semestre de 2006.

SIGRE Medicamento y Medio Ambiente comenzó su funcionamiento en La Rioja en marzo de 2002, y desde entonces, el alto grado de concienciación y de colaboración no ha dejado de aumentar, hasta presentar el mayor incremento autonómico experimentado a nivel nacional.

En palabras de Juan Carlos Mampaso, director general de SIGRE, "la cada vez mayor colaboración ciudadana, depositando los envases y los restos de medicación en los Puntos SIGRE, redunda en un importante beneficio para el medio ambiente y para nuestra salud, ya que se evita que dichos restos se tiren a la basura o por el desagüe o se acumulen en el botiquín, con el consiguiente riesgo derivado de ambas actuaciones".

Un estudio de opinión realizado por SIGRE recientemente refleja una evolución muy positiva en el hábito de los ciudadanos a la hora de desprenderse correctamente de los medicamentos. Así, el porcentaje de ciudadanos que desechan los restos de medicamentos de forma incorrecta, tirándolos a la basura o por el desagüe, ha experimentado un descenso importante, pasando del 43% en 2003 al 8% por ciento el pasado año.

La revisión periódica del botiquín doméstico se afianza como una práctica habitual, gracias a la cual se evitan múltiples accidentes que se pueden producir en el hogar por el consumo inadecuado de medicamentos sobrantes de anteriores tratamientos médicos, o bien porque se encuentran en mal estado de conservación o están caducados.

Según ha podido constatar SIGRE, el mantenimiento de restos de medicamento en el botiquín termina con frecuencia en la acumulación de fármacos con el consiguiente peligro derivado de su potencial consumo. En este sentido, el estudio ha demostrado que en el 50% de los casos, la revisión del botiquín acaba con la retirada de medicamentos que ya están caducados.

En uno de cada tres casos, además, se retiran medicamentos que se guardaron sin su caja y prospecto y que ya no se recuerda para qué fueron prescritos. En el 16% de las ocasiones lo que el ciudadano retira del botiquín son restos de medicación que hace tiempo que no usa.

Esta práctica de guardar los restos de medicamentos que puedan sobrar al finalizar un tratamiento contrasta con que el 82% de los ciudadanos considera que automedicarse con ellos puede resultar perjudicial para su salud.

En este sentido, Juan Carlos Mampaso señaló que "el sector farmacéutico, a través de SIGRE, con la colaboración con las autoridades medioambientales y sanitarias, seguirá dedicando todos sus esfuerzos a crear una cultura medioambiental para un uso responsable del medicamento en nuestra sociedad, concienciando a los ciudadanos de la importancia de no acumular restos de medicamentos en el botiquín doméstico y de desprenderse de ellos correctamente a través de los Puntos SIGRE".