Actualizado 23/09/2007 14:50 CET

El 11% del jamón curado que se comercializa en la Comunidad de Madrid es ibérico

El 60% de un grupo de muestras procedía de cerdos alimentados con pienso y el 32% no cumplía el perfil genético para llamarse ibérico

MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

El 11% del jamón curado que se comercializa en la Comunidad de Madrid es ibérico, según recoge el documento técnico 'El jamón ibérico. Producción y consumo. Situación en la Comunidad de Madrid y Promoción de su calidad", elaborado por la Dirección General de Salud Pública y al que tuvo acceso Europa Press.

Este manjar de la dieta española no suele presentar problemas graves de seguridad alimentaria ni fraudes importantes pero sí situaciones de uso indebido de la información al consumidor o utilización de menciones no autorizadas.

De hecho, el análisis de 300 muestras recogidas en 2004 por el Gobierno autonómico tanto en comercio minorista como en comedores colectivos, dirigidas a proteger al consumidor de posibles suplantaciones de producto y verificar las exigencias sobre el perfil genético, demostró que el 32% de ellas incumplía claramente la legislación sobre la composición racial.

Otro 30% de las muestras correspondía a cerdos ibéricos, al tener exactamente más del 50% de genoma ibérico (proporción mínima que establece la normativa para que un jamón pueda denominarse ibérico) y un 9% superaba ampliamente los requisitos establecidos por la norma de calidad, al presentar más del 70% de genoma ibérico.

Las muestras recopiladas también pretendían determinar la alimentación recibida por el animal. En este caso, los análisis permitieron concluir que más del 60% de todas ellas procedían de cerdos alimentados exclusivamente con pienso.

En el 40% restante se confirmó el consumo de bellota, aunque no se pudo determinar con precisión cuáles cumplían en su totalidad el periodo de alimentación e incremento de peso establecido en montanera y cuáles la habían ingerido en cantidad suficiente.

INCUMPLIMIENTOS EN PUNTOS DE VENTA

Los controles de la Comunidad de Madrid también consistieron en más de 700 observaciones directas en puntos de venta de jamón ibérico, que revelaron que el 86% de las piezas examinadas tenían deficiencias en el etiquetado, lo que derivó en amonestaciones a las empresas en un 25% de los casos e inhibiciones a otras comunidades autónomas en el 75% restante.

Concretamente, el 13% de los productos carecían de marca y el 44% de las piezas dedicadas al corte no tenían etiqueta. Omisión de información como el tiempo de curación (no recogido en el 86,6% de los casos), la caducidad (40%) y la trazabilidad (60%), y no justificar o certificar el origen que apoya la comercialización del jamón ibérico como valor diferenciador (sólo el 3% lo cumplía) son otras irregularidades observadas.

Por ejemplo, se usaban denominaciones no ajustadas o distintas a las designaciones de calidad en función de la raza y laalimentación (Ibérico de bellota o terminado en montanera, Ibérico de recebo o terminado en recebo e Ibérico de cebo), y se adoptaban nombres o referencias geográficas y logotipos que inducen a pensar que el producto procede de un ámbito territorial determinado indicativo de calidad.

Otra irregularidad detectada y de la que se da cuenta en el informe de Salud Pública es que se introducían en el etiquetado denominaciones subjetivas tendentes a facilitar la venta tales como pata negra, reserva, gran reserva; secado natural; y bodega.

Pese a la efectividad que puedan tener estos controles, la Comunidad de Madrid se abastece, de forma general, de alimentos procedentes de fuera de su ámbito territorial, lo hace que sus competencias y posibilidades de control de la producción en origen se vean muy limitadas.