El acusado de matar al dueño de un bar de Leganés con una tabla de madera dice que estuvo allí pero niega ser el autor

El procesado está acusado de un delito de homicidio, ocurrido en el 2003, por el que el fiscal solicita 16 años de prisión

Europa Press Madrid
Actualizado: jueves, 11 enero 2007 16:08

MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

Robert S., ciudadano polaco acusado de haber matado con una tabla de madera al dueño de un bar de Leganés tras una discusión, reconoció hoy, durante el juicio celebrado ante un jurado popular en la Audiencia Provincial de Madrid, que el día de los hechos se quedó solo con el propietario en el local, pero negó ser el autor del homicidio del que se le acusa.

El escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press, considera probado que el 13 de febrero de 2003, sobre las 2.20 horas, el imputado golpeó a Antonio Casas, propietario del bar 'Toledano', "en reiteradas ocasiones con una tabla de madera en la cabeza", lo que le provocó la muerte a los pocos minutos. Asimismo, el escrito mantiene que tras la agresión el procesado se apoderó del dinero de las máquinas recreativas y salió huyendo.

El Ministerio Fiscal considera estos hechos constitutivos de un delito de homicidio y otro de hurto, por lo que solicita 16 años de prisión para el imputado y una indemnización de 200.000 euros para la mujer y los dos hijos del fallecido. Robert S. se encuentra en prisión provisional desde que fue detenido, a los ochos meses del fallecimiento de Antonio Casas.

Durante el juicio celebrado esta mañana en la Audiencia madrileña, Robert S., condenado en su país por robo a año y medio de prisión, manifestó que el día de los hechos "estaba jugando a las máquinas en el bar, como tantos otros días". "La gente se fue marchando, y nos quedamos solos el dueño y yo. Terminé de jugar y me marché", aseveró.

Asimismo, indicó que se enteró de la muerte de Antonio Casas cuando le detuvieron, y negó que a los pocos días del incidente se cortara y tiñera el pelo (tenía melena) para cambiar su aspecto. "Lo hice porque era una moda y porque mi hijo es rubio, no para que no me reconociera la policía", afirmó.

La acusación particular interrogó a Robert S. sobre unas manchas de sangre del procesado que se encontraron en el interior de las máquinas recreativas. "Sería de alguna ocasión en la que el dueño cogió monedas de la máquina para tener cambio, mientras yo curioseaba en el interior de la tragaperras", indicó, y agregó que como de profesión es albañil, es normal que tenga cortes en las manos que hayan podido dejar restos de sangre.

La defensa también alegó que si su representado fuera el autor del homicidio "se hubiera huido a su país o a cualquier otro lado". Por su parte, la acusación particular pide 20 años y seis meses de prisión para el reo, y una indemnización de un total de 300.000 euros para la mujer y los dos hijos del difunto. Este jurado popular está formado por 11 ciudadanos (nueve titulares y dos suplentes) que han sido elegidos por sorteo y que tendrán que pronunciarse sobre la inocencia o culpabilidad del procesado.

Contenido patrocinado