Publicado 20/12/2021 12:47CET

Un acusado niega en el juicio que intentara matar a un okupa al prender fuego a la manta donde dormía

Archivo - Sala de la Audiencia Provincial de Madrid
Archivo - Sala de la Audiencia Provincial de Madrid - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo

MADRID, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un acusado de intentar matar a un okupa por dejar que su perro entrara en su parcela en Puente de Vallecas ha negado en el juicio que tuviera intención de acabar con su vida tras prender fuego a la manta en la que dormía.

Por estos hechos, el fiscal solicita 17 años de prisión para el encausado por un delito de incendio y otro de asesinato en grado de tentativa. Además, reclama una indemnización de 300.000 euros para la persona que resultó herida por las lesiones y secuelas padecidas.

En su declaración, el acusado ha negado que quisiera matarle si bien ha reconocido que prendió fuego a la manta después de que el perro de su vecino entrara en su parcela.

Según el relato de la Fiscalía, durante la madrugada del 28 de julio de 2020 el acusado inició una discusión con A. P. C. a raíz de que éste hubiera dejado entrar a su perro en una parcela que era de su propiedad.

Posteriormente, J. J. J. se dirigió sobre las 02:15 horas al edificio abandonado sito en la Avenida de la Albufera, donde se hallaba durmiendo su vecino junto a una cama situada en la primera planta.

Una vez allí, el acusado cogió un mechero y "prendió fuego a la manta donde se hallaba tumbado y tapado" A. P . C. , lo que motivo que ardieran todas sus pertenencias.

A continuación huyó del lugar mientras el fuego se propagaba "rápidamente" por el edificio. "Tras ello -añade el escrito de acusación-, el procesado regresó a la chabola en la cual residía junto a su familia, la cual se hallaba a escasos metros de la nave abandonada".

A su vez, A. P. C. logró salir de la nave para acudir a una fuente cercana "donde se metió dentro con el fin de paliar sus dolores, siendo atendido inmediatamente por los facultativos que acudieron al lugar".

A consecuencia de estos hechos la persona herida sufrió quemaduras en el 43 por ciento de la superficie cutánea, perjuicio estético importante, trastorno de estrés postraumático, y limitación de los últimos grafos de la extensión del codo.

La Fiscalía, además, recuerda que en el momento de su detención el acusado espetó a los funcionarios policiales: "yo a esos okupas los tengo que echar de aquí por las buenas o por las malas".