Archivo - El abogado de la familia de la víctima, Marcos García Montes. - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
MADRID 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
La defensa de los acusados de un tiroteo mortal ocurrido en Carabanchel en el que en julio de 2023 ha negado su autoría en los hechos y ha apuntado a la posibilidad de que el disparo que causó la muerte de un honbre de 38 años se produjera por error desde el clan rival, cuestionando así la versión de la Fiscalía sobre la mecánica del crimen.
Padre e hijo se enfrentan a penas de hasta 65 años de prisión por delitos de asesinato consumado, tentativa de asesinato y tenencia ilícita de armas, por unos hechos ocurridos cuando, según la Fiscalía, dispararon contra un grupo de cinco personas desde su domicilio tras un conflicto previo entre clanes de etnia gitana.
En los informes previos, la defensa ha detallado un informe pericial de reciente incorporación basado en un software de recreación que simula el lugar de los hechos y la posición de la víctima, con el objetivo de demostrar que es "imposible" que los disparos procedieran desde la vivienda de los acusados.
Por su parte, el abogado de la acusación particular, Marcos García Montes, ha rechazado de plano esa tesis y ha defendido que sus clientes "no buscan venganza, sino justicia", al tiempo que ha denunciado una situación de "total indefensión" por la actuación de la defensa.
En este sentido, ha anunciado que solicitarán la inadmisión del informe pericial al considerar que fue entregado durante la Semana Santa, coincidiendo con un cambio de abogada, y del que, asegura, tuvieron conocimiento a través de Internet.
Frente a ello, la letrada de los acusados, Teresa Bueyes, ha sostenido que la reconstrucción de los hechos cuestiona la versión de la Fiscalía.
Según ha explicado, la trayectoria de la bala mortal no encaja con la posición desde la que supuestamente dispararon padre e hijo, situados en un primer piso.
"La bala no puede entrar por el omóplato y salir por el cuello desde esa altura; el disparo tuvo que realizarse desde abajo", ha afirmado, abriendo la puerta a que "alguien del clan contrario, por error", pudiera haber efectuado el disparo.
La defensa insiste en que sus clientes no tenían intención de matar a nadie y recalca que, hasta el momento, no se han encontrado las armas utilizadas en el tiroteo.