MADRID 12 Sep. (EUROPA PRESS) -
La alcaldesa de la capital, Ana Botella, ha declarado este jueves sobre la Diada que las cadenas no le gustan, al tiempo que ha calificado de "asalto lamentable" lo sucedido ayer en la librería Blanquerna, sede en Madrid del gobierno catalán.
"Las cadenas no me gustan", ha afirmado Ana Botella al ser preguntada por la Diada en un desayuno informativo, que ha contado con la presencia de la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.
Sobre el suceso de ayer en Blanquerna, la primera edil ha condenado la violencia, "venga de donde venga". "Ha sido lamentable y hay que hacer una condena total de la violencia", ha afirmado tras apuntar que lo ocurrido tiene que "reducirse a un grupo muy pequeño" de personas.
Durante su discurso, Ana Botella ha defendido que desde el Ayuntamiento de Madrid persigue objetivos "políticos, socioeconómicos y culturales", una combinación de "sentido nacional, libertad y cultura", las mismas ideas que se tenían antes del 7 de septiembre, con la intención de apostar por un Madrid "como casa de todos, como ciudad de la libertad y como ciudad de la cultura".
"Como casa de todos, Madrid es una expresión capital de la nación española", ha declarado tras confesar que lo que más le ha impresionado en los últimos meses ha sido "la capacidad de la ciudad para hacerse sentir como propia en cualquier parte de España".
También ha abogado por la capital como "expresión de un sentimiento común de pertenencia a una España abierta, plural y moderna pero incuestionable, real, que se siente representada y acogida en su capital".
"Nos gusta contribuir a la solidaridad entre españoles, nos gusta ser tierra de acogida, nos gusta que para ser madrileño no haga falta más que estar en Madrid y que nadie tenga que cambiar ni de acento ni de opinión", ha declarado para terminar diciendo que "esto hay que mantenerlo y hay que fortalecerlo aunque las modas parezcan ir en sentido contrario".