Casado asegura que "la izquierda no tiene el monopolio de los buenos sentimientos" en inmigración

Pablo Casado preside la reunión con parlamentarios que ha convocado en 'Génova'
PP
Publicado 30/07/2018 19:45:56CET

Defiende que la radicalidad de la que le acusan es sinónimo de "tener las cosas claras y de no moverse como las ramas"

MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP, Pablo Casado, ha asegurado este lunes que "la izquierda no tiene el monopolio de los buenos sentimientos en inmigración" y ha defendido que la radicalidad de la que le acusan es "sinónimo de tener las cosas claras, de tener personalidad, independencia y de no moverse como las ramas sino de ser un tronco".

Durante su intervención en la reunión de la Junta Directiva Regional del PP de Madrid, Casado ha señalado que es "fiel a los principios" del partido en materia de inmigración, que han sido "los más eficaces". Y es que, a su parecer, cuando su formación ha gobernado en España "no ha habido problemas con la acogida de inmigrantes sino todo lo contrario".

Según Casado, durante los años 90 la inmigración fue "ordenada, legal y en igualdad de derechos y obligaciones". "No hubo guetos, no hubo conflictos sociales y no hubo problemas de convivencia. España se enriqueció de esas personas que venían a dar lo mejor de sí mismos", ha defendido.

En este sentido, ha defendido que son un "partido liberal que quieren un mundo globalizado con buenas condiciones para los inmigrantes pero también con una sostenibilidad con los que viven en el país".

Para el presidente 'popular' el problema surgió en 2008 con la crisis de los cayucos en Canarias por una "apelación a papeles para todos". Se trata, de la misma para el presidente, que se está viendo ahora. "Esa política de gestos, oportunismo y demagogia no es buena", ha remarcado.

A su juicio, la inmigración se tiene que abordar desde una perspectiva "realista y sincera" incidiendo en la seguridad en las fronteras, apoyando la labor de la Guardia Civil y la Policía, y en la solidaridad, sobre todo en el lugar de origen. "Occidente no puede lavar su mala conciencia con limosnas, tenemos que ser solidaridad de verdad", ha clamado.