Archivo - Clientes de un bar se refrescan en la terraza, a 15 de julio de 2025, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID 25 Nov. (EUROPA PRESS) -
La izquierda ha rechazado una nueva ordenanza de terrazas que es "un parche", en palabras del PSOE y que se ha redactado "al dictado del lobby hostelero", según Más Madrid, mientras que Vox se ha abstenido porque no está "ni con la barra libre de terrazas ni con una prohibición encubierta".
Madrid llegará a 2026 con una nueva ordenanza de terrazas, aprobada por los votos mayoritarios del PP en el Pleno de Cibeles, con la abstención de Vox y el rechazo de Más Madrid y PSOE, un texto que endurece las sanciones o que crea nuevas, como no retirar el mobiliario, y que reduce la burocracia porque "libera de cargas excesivas, tanto a los solicitantes de autorización como a las Juntas de Distrito.
Las dos enmiendas a la totalidad, firmadas por Más Madrid y PSOE, han sido tumbadas. Más Madrid ha elevado al Pleno 43 enmiendas parciales y el PSOE 31, ninguna aceptada. El PP elevó a la comisión 16 enmiendas.
El primero en tomar la palabra en el Pleno de Cibeles ha sido el portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, que ha defendido "dos derechos indiscutibles", el de libertad de actividad económica y el del descanso vecinal, para sumar un tercer principio, "que no pueden existir arbitrariedades, discriminaciones ni diferencia de trato o de resolución".
Vox ha encajado su abstención en una forma de evitar "la ley de la selva y la anarquía", unido a que "existen muchas dudas sobre que la práctica vaya a lograr esa conciliación entre el negocio libre y el descanso deseable".
LOS CONSEJOS DISTRITALES COMO LOS DE PARÍS
La socialista Enma López ha recordado que "de nuevo un tribunal les ha anulado una ordenanza", a partir de un recurso del PSOE, "y por eso han tenido que volver a hacerla", una nueva oportunidad "que deciden desaprovechar".
El nuevo texto se saca "con prisas porque no solamente han sacado alegaciones en el mes de agosto, a ver si consiguen que nadie se acuerde, sino que lo han hecho tan sumamente bien que se han tenido que enmendar a ustedes mismos con 16 enmiendas".
López ha abogado por inspirarse en París y poner en marcha una suerte de ordenanza de convivencia con la creación de consejos distritales de terrazas, donde vecinos, hosteleros y Ayuntamiento lleguen a acuerdos que sean norma.
El PSOE también ha propuesto un concurso internacional de ideas para que entre todos se decida cuál es la imagen de Madrid, "a diferencia de lo que hacen, por ejemplo, con el logo del Ayuntamiento". En concreto proponen una unidad de agentes de convivencia porque "ya está bien de que Madrid sea una ciudad sin ley".
"NOS GUSTAN LAS CAÑITAS PERO TAMBIÉN VIVIR EN BARRIOS"
"Nos gustan las cañitas, pero también nos gustan los parques, nos gustan las aceras, también nos gustaría vivir en barrios que no sean parques temáticos entregados al turismo y a la hostelería", ha comenzado su intervención el concejal de Más Madrid Nacho Murgui.
El edil ha expuesto que se ha pasado de una ordenanza que "tenía como finalidad dar cauce a la creciente demanda de instalación de terrazas" para pasar a este texto, en el que el PP se presenta a sí mismo hasta 16 enmiendas "contra la convivencia y el derecho a la tranquilidad y el derecho al descanso". "Es como si a ustedes les hubiera dictado la ordenanza el gremio, el lobby de las empresas de hostelería. Esto resulta particularmente inquietante habida cuenta de sus antecedentes como organización", ha lanzado Murgui.
Nacho Murgui se ha preguntado con quién ha dialogado el PP para llegar a estas conclusiones, para pasar a atacar una ordenanza que más bien parece "un instrumento para la consolidación de este modelo de negocio, de entregar la ciudad al turismo y a la hostelería" porque "amplía ni mejora la superficie de espacio público que debe mantenerse libre, no resuelve el problema de la yincana, mantiene las estructuras, las tarimas, los toldos sujetos al pavimento, los separadores, los muebles auxiliares, los horarios, ni mejora el control".
Más Madrid ha propuesto que en la almendra central no se concedan nuevas autorizaciones de terrazas ni ampliar las existentes durante los cinco años siguientes a la aprobación de la enmienda, además de limitar el horario de funcionamiento de las terrazas hasta las 00 horas en las zonas residenciales y hasta la 1.30 horas en las no residenciales.
También la eliminación de las tarimas y de los separadores anclados al pavimento, de las estufas calentadores y de los numerosos elementos auxiliares y limitar el tipo de locales que pueden disponer de terrazas, aquellos que generan mayores molestias.