Del museo que no lo fue hasta biblioteca de mujeres que no llegó: Ingobernable cumple 789 días con amenaza de desalojo

Publicado 02/07/2019 21:10:58CET
Imagen del edificio ubicado en la calle Gobernación con paseo del Prado okupado por La Ingobernable
Imagen del edificio ubicado en la calle Gobernación con paseo del Prado okupado por La Ingobernable - EUROPA PRESS - Archivo

Este miércoles organiza una asamblea para abordar "estrategias para defender espacios amenazados", como La Gasolinera

MADRID, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

Del museo de arquitectura de Ambasz, firmado por el PP de Ana Botella, hasta la biblioteca de mujeres que planteaba Ahora Madrid, con Manuela Carmena al frente, dos proyectos que, por distintas razones, no cuajaron, el centro social autogestionado La Ingobernable cumple 789 días en la calle Gobernador en "fase de alerta".

Este miércoles organizan "asamblea de organización y autodefensa con otros espacios autogestionados amenazados", como La Gasolinera, La Casika o el Espacio Vecinal Arganzuela para, inmediatamente después, montar una mesa redonda bajo el título 'Del museo Ambasz a La Ingobernable. ¿Puede un centro social ser una institución cultural?', con la participación del exdirector de Madrid Destino Santiago Eraso o el historiador y crítico de arte Manuel Borja-Villel.

Fue el pasado 15 de junio, con la Constitución de la nueva Corporación que ha llevado a José Luis Martínez-Almeida (PP) a la Alcaldía, cuando arrancó la "fase de alerta" pero desde La Ingobernable ya anuncian que van a ser "indesalojables", como aseguraban cuando llegaron, el 5 de mayo de 2017.

EDIFICIO VACÍO DESDE 2012

Vacío desde el año 2012, el edificio acogió dependencias de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y un centro de salud para Retiro hasta reservarse para el Museo del Arte, Arquitectura, Diseño y Urbanismo (MAADU), impulsado por el argentino Emilio Ambasz en un controvertido acuerdo firmado por la que fuera alcaldesa de Madrid Ana Botella (PP).

Controvertido porque fue adjudicado sin concurrencia pública y sin canon durante 75 años. El Ayuntamiento de Madrid gobernado por Ahora Madrid rubricó hace ahora un año un preacuerdo con la Fundación Ambasz para rescindir la cesión del edificio a cambio de una indemnización de 1,4 millones de euros.

En marzo de 2013, Ambasz y Botella firmaron un convenio de colaboración por el que el Consistorio cedía el inmueble por 75 años para fines culturales mientras que la Fundación Ambasz se hacía cargo de la construcción y mantenimiento por un montante de 10 millones de euros.

El edificio de Paseo del Prado, 30 esquina con Gobernador estaba incluido en el lote de inmuebles que el Ayuntamiento puso a la venta. El arquitecto se interesó por él y le escribió una carta a Botella. La decisión municipal fue sacarlo de ese catálogo para dar cabida al museo teniendo en cuenta la ubicación estratégica.

Ni hasta el Colegio de Arquitectos dio su visto bueno al proyecto de Ambasz y llegaron a denunciar públicamente que se habían rebajado los niveles de protección para poder acometer la obra en un edificio que data de 1936.

BIBLIOTECA DE MUJERES

En octubre de 2018, el entonces Ejecutivo de Ahora Madrid firmaba el acuerdo con la Fundación Ambasz y hacía un anuncio, parte del edificio se destinaría a la biblioteca de mujeres Marisa Mediavilla, con 30.000 volúmenes, y a otras necesidades del distrito, todo ello dentro de un plan a elaborar de forma participativa.

La idea de Ahora Madrid pasaba por "combinar distintos usos en un espacio muy grande" pero todo dentro de un marco regulado y regulador, como la ordenanza de Cooperación Público-Social.

Pocas semanas antes de las elecciones, la entonces portavoz del Gobierno, Rita Maestre, confirmaba la existencia de conversaciones con el tejido social para el futuro del centro social autogestionado, que rechazó la propuesta que le hizo el Ayuntamiento.

La Ingobernable lanzó un hilo de Twitter en el que publicó el documento de trabajo enviado por el Ayuntamiento. "Sin margen de maniobra, sin tiempo para continuar hablando, sin una propuesta de proyecto por su parte, nos obligan a un todo o nada. Lo tomáis o lo dejáis. Plata o plomo. ¿Chantaje? ¿Presión? ¡Dinámicas chungas!", escribía el centro social.

Manuela Carmena "quiere la mitad de la Ingo sin diálogo saltándose los procesos colectivos. Ni sabemos para qué", decían. Rita Maestre contestaba que la voluntad del Ejecutivo pasaba por recuperar el edificio.

El último capítulo lo firma el ya alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que en alguna ocasión llegó a tildar de "desgarramantas" a los activistas de La Ingobernable. Y es que el PP ha puesto el foco en la okupación de espacios, motivo por el que el centro social se encuentra en "fase de alarma" ante un posible desalojo.