El proyecto Madrid Río incluirá equipamientos accesibles y eliminará las barreras arquitectónicas

Se diseñarán sistemas de iluminación temática con el fin de configurar cada zona del entorno como espacios diferenciados

Europa Press Madrid
Actualizado: miércoles, 26 marzo 2008 15:08

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

El proyecto Madrid Río de urbanización de los casi seis kilómetros de terrenos liberados con el soterramiento de la M-30 entre el Nudo Sur y el Puente del Rey incluirá la construcción de diversos equipamientos accesibles y la eliminación de las barreras arquitectónicas con el objetivo de que los aproximadamente 125.000 minusválidos de la capital, según datos municipales, puedan disfrutar del entorno.

El arquitecto encargado del proyecto, Fernando de Porras, explicó hoy ante miembros del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad de Madrid (CERMI) los particulares del diseño accesible de Madrid Río.

Así, se construirán cuatro edificaciones, trece áreas de pistas deportivas y nueve equipamientos con accesibilidad universal. "Se implementarán una serie de instalaciones adaptadas a personas con diferentes grados de discapacidad, desde pequeños campos de práctica de ejercicios con diferentes indicadores para deportes y juegos, hasta grandes equipamientos", puntualizó De Porras.

Además, las líneas de autobuses que circularán por la zona serán de piso bajo para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida, y se crearán 336 plazas de aparcamiento, al margen de las que puedan solicitar los particulares, adaptadas a personas con discapacidad.

Es decir, que todas las calles de la primera fase de la obra irán equipadas con plazas de más de tres metros de ancho en lugares específicos de las aceras en los que no habrá obstáculos, "para que los minusválidos puedan bajar tanto por la derecha como por la izquierda", añadió el arquitecto.

SEÑALIZACIÓN ADAPTADA

Por otra parte, la señalización de todo el ámbito estará adaptada a los diversos tipos de discapacidad. Así, todas las aceras estarán preparadas para la detección de los cruces peatonales, y se instalará señalización táctil tanto en los puentes y pasarelas, "para que sea posible identificar los puntos de ambas márgenes que se conectan", como en las señales.

Este tipo de indicadores, que también estará presente en las zonas verdes, indicará no sólo las calles aledañas, sino también los monumentos que quedan en el área de influencia y el lugar del río en el que se está. Los semáforos, asimismo, contarán con sistemas fónicos para minusválidos visuales.

En el campo del urbanismo, más de 402.000 metros cuadrados de calles y glorietas estarán rehabilitadas para eliminar las barreras arquitectónicas, además de que se ampliarán 37.000 metros cuadrados de acera y se rebajarán los bordillos. Los bolardos, que nunca tendrán menos de 90 centímetros de altura, contarán con una superficie luminiscente para mejorar su visibilidad.

La mejora en la accesibilidad también se producirá en las zonas verdes y parques, que estarán mejor acondicionados y tendrán áreas adecuadas a los diferentes grados de minusvalía, así como en el complejo cultural Matadero, cuyos casi 43.000 metros cuadrados serán rehabilitados para dotarlo de accesibilidad universal. También los puentes y pasarelas permitirán la circulación de todos los ciudadanos.

Por último, se instalarán sistemas de iluminación temática específicos para "construir una ciudad de día y una ciudad de noche". "Cada monumento, cada presa, cada parque, tendrá una coloración y una iluminación que configurará ese espacio para cada momento del día y del año", concluyó De Porras.

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