MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Grupo Municipal Vox se ha quedado solo en el Pleno de Cibeles al defender una proposición para que el Consistorio dé cumplimiento al acuerdo de 2015 para erigir una estatua al militar Bernardo de Gálvez en la capital, nombrarle Hijo Adoptivo a título póstumo y dedicarle un espacio público con motivo del 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos, que se celebrará el 4 de julio de 2026.
La iniciativa, presentada por el concejal de Vox Fernando Martínez Vidal, fue rechazada por PSOE y Más Madrid, mientras que el PP optó por la abstención al entenderla como "en absoluto necesaria" ya que el proyecto para la instalación de la estatua en honor al militar está "perfectamente avanzado".
Así lo ha trasladado la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, quien ha recordado que la última Comisión del ramo, celebrada la pasada semana, ya abordó la situación de la estatua dedicada al militar Bernardo de Gálvez junto a la embajada de Estados Unidos.
Tal y como se detalló en la comisión, Madrid continúa trabajando en la instalación del monumento, que será donado por la Academia de las Artes y las Ciencias Militares, cuya propuesta y ubicación (en la confluencia de la calle Serrano y Hermanos Bécquer) fueron aprobadas en la Comisión de Calidad del Paisaje Urbano en septiembre de 2025.
Rivera de la Cruz ha defendido en Cibeles que una estatua en ese emplazamiento, próximo a la Embajada de Estados Unidos, constituye "un homenaje perfectamente apropiado" y ha afeado a Martínez Vidal llevar al Pleno una iniciativa cuyo cumplimiento ya está en marcha.
"Esto no tiene ningún objeto, por eso nos vamos a abstener, porque esta proposición no tiene ningún objeto más que la de agotar un tiempo que ya estaba más que solventado en la anterior comisión, y creo que no hay mucho más que decir. Bernardo de Gálvez tendrá su estatua", ha reiterado.
En cuanto al nombramiento como Hijo Adoptivo, Rivera de la Cruz ha señalado que la vinculación de Gálvez con Madrid se limita a "alguna temporada" y ha apelado al "sentido común" a la hora de otorgar este tipo de distinciones.
"Según su perspectiva, podría usted pedirnos que nombremos Hijo Adoptivo de Madrid a Cristóbal Colón, al Cid Campeador o a Viriato. Por supuesto que Bernardo de Gálvez residió en Madrid alguna temporada, pero al contrario de lo que ocurre con otros célebres personajes, cuya estancia en esta ciudad ha sido de indudable importancia para Madrid o para sus carreras, este no parece ser el caso", ha afirmado la delegada.
Desde el Grupo Municipal Socialista, el concejal Jorge Donaire ha avanzado el voto en contra al considerar que Vox lleva al Pleno un asunto ya resuelto. "Aún así, vuelve a traer el mismo asunto al pleno, incorporando como novedad la creación de un espacio público en nombramiento de Bernardo de Gálvez como Hijo Adoptivo de la ciudad. Da la impresión de que el cumplimiento del acuerdo de la estatua le parece poca cosa", ha señalado Donaire.
Al igual que Rivera de la Cruz, Donaire ha cuestionado la escasa vinculación del militar con la ciudad ya que, según ha señalado, "siempre prefirió la acción militar a la vida cortesana".
Al mismo tiempo, el socialista ha criticado a la delegada del Área que existan "incumplimientos reales" pendientes de ejecutar, como el de levantar la estatua de Enrique Tierno Galván, entre otros homenajes. "Clara Campoamor y Arturo Osorio, Hijos Predilectos de Madrid, siguen sin recibir los honores que marca el reglamento. Jorge Semprún continúa sin el espacio público aprobado en Pleno. Vicente Cuervo no tiene los jardines acordados en Vallecas, Marisa Paredes sin su placa en Plaza Santa Ana".
En la misma línea, la concejala de Más Madrid Pilar Sánchez ha calificado el debate de innecesario al estar la estatua ya tramitándose. "¿Por qué estamos debatiendo de esto? ¿Cuál es la razón que nos trae hoy aquí para hablar de esta estatua que ya se va a colocar?", ha preguntado.
La edil ha acusado a Vox de reabrir una cuestión debatida ya en la Comisión de Paisaje Urbano por "perder la votación" sobre los ajustes del pedestal y del diseño del monumento, con los que, según ha compartido, Martínez Vidal no estaría de acuerdo.
"La Subdirección de Paisaje Urbano y de Arte Público planteó (...) que había que reducir el pedestal al mínimo. ¿Por qué? Porque pesaba mucho y debajo hay un parking. Y segundo, el grupo de trabajo decía que sería buena una elección de un diseño del monumento en tendencias artísticas más actuales. Y al señor Martínez Vidal no le gustó ni un poco. Y entonces, como no le gustó ni un poco, y no acepta la democracia", ha expuesto.
Por su parte, Martínez Vidal ha defendido durante su intervención la relevancia histórica de Gálvez como uno de los héroes de la independencia norteamericana y ha reprochado al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida la falta de ambición en el reconocimiento.
"No hemos hecho justicia a nuestros héroes porque no nos lo han enseñado. Su historia no tiene parangón. La exploración de las Américas por los españoles fue la más grande, la más larga y la más maravillosa serie de proezas que registra la historia", ha reivindicado.
En este sentido, ha lamentado que en Madrid haya estatuas al Perro Paco, al Ratoncito Pérez y a la Abuela Rockera, pero no "a uno de los grandes héroes de nuestra historia".