MURCIA 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
La promesa del metaverso, la omnipresencia de la inteligencia artificial generativa y la desmaterialización de los bienes de consumo sugerían un horizonte donde lo físico quedaría relegado a una mera necesidad logística, desprovisto de valor añadido. Sin embargo, los datos económicos cerrados de 2024 y las proyecciones para 2025 revelan una tendencia subyacente que desafía esta lógica lineal: un renacimiento agresivo, rentable y estructural de lo tangibilidad.
Un informe, que analiza los datos de plataformas como PROMUSICAE, IFPI, DBK, examina el comportamiento del consumidor, y señala la existencia de la llamada 'fatiga digital', que está actuando como catalizador de nuevas pautas de consumo, cómo la 'maker economy' (que democratiza la producción industrial a microescala) y cómo las instituciones europeas están respondiendo legislativamente para proteger el valor de lo artesanal frente a la homogeneización algorítmica.
Un ejemplo es la industria discográfica, donde el vinilo ha dejado de ser un nicho para convertirse en el pilar financiero del formato físico. Es decir, se podría hablar del sorpasso del formato físico, el vinilo, en un momento en el que la economía del coleccionismo gana peso a la acumulación digital.
Según el informe semestral de PROMUSICAE de 2025, la venta de vinilos en España creció un asombroso 25,6 por ciento en comparación con el primer semestre de 2024, alcanzando una facturación de 11,95 millones de euros en solo seis meses. Este crecimiento contrasta violentamente con el declive del Compact Disc (CD), que sufrió una caída del 3,2 por ciento en el mismo periodo, y el desplome de otros formatos de vídeo físico (-20,7%).
Si el vinilo representa el consumo pasivo de bienes físicos, el sector del bricolaje y la creación manual (maker economy) representa la participación activa en la producción. Según el Observatorio Sectorial DBK de Informa, la facturación agregada de las grandes superficies especializadas en bricolaje (tiendas de más de 1.000 m2) alcanzó los 6.680 millones de euros en 2024, lo que supone un crecimiento del 5,6% respecto al año anterior.
Este crecimiento supera al del PIB nacional y refleja un cambio de hábito consolidado tras la pandemia: el hogar se ha convertido en el centro de la vida social y laboral, y la inversión en su mejora es prioritaria para las familias.
Por otro lado, tras décadas de ser considerado un sector residual o folclórico, el sector artesano está emergiendo como un activo estratégico de la 'Marca España', apoyado por nuevas protecciones legales europeas.
De hecho, aunque la falta de epígrafes específicos en el CNAE dificulta la medición exacta, estimaciones cruzadas de consultoras e informes de la Fundación EOI sugieren que el sector artesano español está compuesto por unas 64.000 empresas, que emplean directamente a más de 213.000 personas. Su aportación al PIB se estima en un 0,54 por ciento (aproximadamente 6.049 millones de euros), una cifra que rivaliza con sectores industriales mucho más mediáticos.
LA 'FATIGA DIGITAL' Y EL VALOR AÑADIDO DE LO MATERIAL
Para comprender la raíz de estos movimientos económicos, es necesario analizar al consumidor español desde un punto psicológico. La correlación entre la saturación tecnológica y el gasto en bienes físicos es directa y causal, según el estudio 'Generación SPCial' sobre hábitos de desconexión digital (2024-2025). Este informe arroja cifras preocupantes sobre la relación de la juventud española con la tecnología.
La media de uso del smartphone se sitúa en torno a las cinco horas diarias entre los jóvenes de 18 a 35 años: el 75,5 por ciento de los encuestados afirma haberse propuesto seriamente reducir el uso del móvil; un 38 por ciento consideraría desinstalar sus redes sociales y un 37 por ciento intenta activamente controlar su tiempo de pantalla.
En este contexto, las manualidades, la escucha de vinilos o el bricolaje actúan como un mecanismo de defensa. Son actividades que exigen atención plena, eliminan la multitarea y ofrecen un resultado tangible que el mundo digital, por su propia naturaleza efímera, no puede proporcionar.
Finalmente, la irrupción masiva de la Inteligencia Artificial Generativa en el marketing y la publicidad ha generado una reacción adversa que beneficia a lo físico y lo humano: aunque el 68 por ciento de los consumidores afirma que la IA mejora la personalización de las compras en línea, un 75 por ciento expresa preocupación y desconfianza sobre la autenticidad del contenido.
Y es que, estudios recientes indican que los anuncios generados por IA pueden sufrir caídas de interacción si el consumidor percibe "falta de autenticidad" o "humanidad". Una de las empresas que defienden estos postulados en la Región de Murcia es Plotteralia, referente a nivel nacional en el comercio de suministros artísticos. Su gerente, José Ródenas, anticipa "un futuro donde lo físico y lo digital no compiten en un juego de suma cero, sino que se especializan y estratifican".
"Lo digital dominará la utilidad, la inmediatez, mientras el formato físico será el que dé valor a la marca, más aún teniendo en cuenta el auge del coleccionismo". Por ello, cree que los productos físicos "serán cada vez más caros y exclusivos. El consumidor aceptará pagar más por objetos que garanticen una conexión humana y un origen ético".
Finalmente, Ródenas afirma que esa tendencia que se apunta "no es movimiento ludita". "Los artesanos usan IA para exportar, y los 'makers' usan plotters computarizados para crear manualidades. La tecnología se vuelve la herramienta invisible que potencia la creatividad física".