Montar en bicicleta reduce el riesgo de sufrir infartos y evita las depresiones

Publicado 25/08/2018 10:59:37CET

MURCIA, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

Montar en bicicleta reduce el riesgo de sufrir infartos, así lo aseguran especialistas de los hospitales Quirónsalud Torrevieja y Murcia. El uso de la bicicleta supone numerosos e importantes beneficios para la salud, se trata de una de las actividades más completas para prevenir dolores de espalda, proteger articulaciones y mejorar el sistema circulatorio e inmunológico, así como para mantener una buena salud psíquica.

Y es que, según una encuesta de la OCU, el número de personas que usan la bicicleta en la ciudad más de una vez a la semana ha aumentado espectacularmente en los últimos 4 años llegando al 47% de los encuestados.

El número de personas que llega al trabajo en bici se ha duplicado en los últimos años, según el último Barómetro de la Bicicleta de la Dirección General de Tráfico. El doctor Juan Luján, especialista en Cardiología del Hospital Quirónsalud Torrevieja destaca que, "montar en bicicleta es un ejercicio aeróbico en el que se utiliza la parte superior e inferior del cuerpo, lo que la convierte en una actividad muy completa, que pueden realizar personas con problemas de sobrepeso o enfermedades cardiovasculares". Te mostramos algunos de los principales beneficios de pasarse a las dos ruedas.

MÁS PEDALADAS, MENOS INFARTO

Según el doctor José Nieto, especialista en Cardiología de Hospital Quirónsalud Murcia, "montar en bicicleta reduce alrededor de un 20% el riesgo de infarto: pedalear aumenta el ritmo cardiaco y baja la presión, de modo que el corazón economiza recursos. Además, se reduce el colesterol negativo, mientras que aumenta la cantidad de colesterol positivo, el responsable de proteger a los vasos sanguíneos. De este modo aumenta la flexibilidad de los vasos, la sedimentación de la placa aparece con menos frecuencia, y disminuye el riesgo de una calcificación de las arterias".

Al pedalear el cerebro está mejor oxigenado y genera más endorfinas, "las hormonas de la felicidad", las cuáles se generan en mayor medida gracias al ejercicio físico. Del mismo modo, se ha comprobado que las personas que montan en bicicleta tienen menos depresiones y enfermedades psicológicas.

UNA BUENA POSICIÓN EVITA DOLORES DE ESPALDA

Dependiendo de nuestro tipo de bicicleta, debemos optar por un tipo de postura recomendado. El sillín de la bicicleta es nuestro punto de apoyo corporal, así que según a qué altura ajustemos el sillín nos encontraremos, no sólo más cómodos, sino que beneficiaremos a nuestra espalda.

En líneas generales se recomienda ajustar el sillín para que nuestro cuerpo quede inclinado hacia delante con el fin de que la musculatura de la espalda esté bajo tensión y se estabilice el tronco. El pedaleo fortalece la zona lumbar y previene la aparición de hernias discales.

Algunos ejercicios de cardio como correr suponen una sobrecarga para las articulaciones, especialmente a las rodillas. Sin embargo, en una bicicleta, el 70-80% del peso corporal se apoya en el sillín.

De este modo, las articulaciones se ejercitan, pero permanecen a salvo de impactos bruscos y sobrecargas. Cuando las articulaciones soportan poca presión, la energía y las sustancias nutritivas pueden ser difundidas con mayor facilidad por los cartílagos. Estos beneficios a largo plazo suponen una prevención de sufrir artrosis.

Por otro lado, el pedaleo favorece la movilización de los fagocitos: las células que devoran bacterias de nuestro cuerpo. Esta movilización permite también la aniquilación de bacterias y células cancerígenas, lo que supone un buen complemento terapéutico para enfermos de cáncer y SIDA.

No hace falta invertir demasiado tiempo para sentir los resultados de la bicicleta en tu cuerpo. Con sólo 10 minutos de pedaleo al día se pueden sentir los resultados a nivel muscular, en el riego sanguíneo y en las articulaciones. Con 30 minutos se pueden sentir beneficios cardiacos, y con 50 minutos se estimula el metabolismo graso.