Actualizado 20/08/2009 19:36 CET

PP advierte que "no hay ninguna razón para tocar el Tajo-Segura" y que no pasará por fechas de caducidad

Garre agradece la "reconversión hídrica" de Saura (PSRM), pero le recuerda que "en el pecado va la penitencia"

MURCIA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

El diputado nacional del Partido Popular en la Región de Murcia, Alberto Garre, afirmó hoy, ante la apertura del nuevo curso parlamentario, que "no hay argumentos jurídicos, ni técnicos, ni económicos que sostengan la revisión de los volúmenes a trasvasar del Tajo al Segura"; razón por la que advirtió que "no pasaremos ni por fechas de caducidad, ni por reservas estratégicas, ni caudales medioambientales que afecten al trasvase" en la tramitación del Estatuto de Castilla-La Mancha.

Así, explicó que "jurídicamente, la ingerencia del Estatuto castellanomanchego con competencias estatales en materia hídrica es obvia y, por tanto, insostenible parlamentariamente".

Durante la rueda de prensa, aportó datos actualizados en donde se pone de manifiesto que "hoy, en la cuenca del Tajo hay 4.228 hectómetros cúbicos, mientras que la Región de Murcia dispone de 25 hm3 y el Segura 321". "Pero ni el Tajo es el único río de Castilla-La Mancha, ni su cabecera (Entrepeñas y Buendía) es el único caudal que fluye por ese río", enfatizó el diputado 'popular'.

Para añadir después que "el Guadiana, con 3.532 hectómetros cúbicos, el Júcar con 1.019, también aportarán a la Comunidad 'amiga y vecina' de Castilla-La Mancha, que como región alberga en sus pantanos, 1.463 frente a los 25 de la Región de Murcia".

En clave económica, Garre dejó claro que España "no está para perder un solo euro", algo que está acreditado por diversas publicaciones, entre ellas, Funcas (Fundación de Cajas de Ahorro) que "con excepciones como el presente año, los beneficios medios de una hectárea de regadío en Murcia es de 5.000 euros al año y de 400 en Castilla-La Mancha".

Con estos argumentos, expresó su deseo de que Castilla-La Mancha "tenga su nuevo estatuto, pero limpio de injerencias estatales en materia de agua, y que la responsabilidad de limpiar de insolidaridad esa norma corresponde al Gobierno y al partido mayoritario, el PSOE; y al presidente del Gobierno y secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero".

Por último, Garre agradeció la "aparente" reconversión hídrica del secretario general de los socialistas murcianos, Pedro Saura, de quien recordó que "votó la derogación del trasvase del Ebro y la enmienda que propició la revisión de los volúmenes a trasvasar del Tajo al Segura".

"En el pecado va la penitencia", manifestó Garre, quien consideró que "el propósito de enmienda solo podrá acreditarlo en la votación final que emiten sus diputados y senadores respecto al estatuto, mientras tanto está condenado hídricamente".

Por último, hizo referencia al Estatuto catalán, recurrido ante el Tribunal Constitucional por el Gobierno de Ramón Luis Valcárcel y sobre el que Saura "no se ha pronunciado", advirtiendo que "puesto que pretende arrogarse competencias exclusivas en materia hídrica, de no revocarse judicialmente, constituiría un precedente legal que infectaría negativamente toda la legislación estatal".