La Región dispone de 21 desfibriladores para ser utilizados por personal no médico para frenar las muertes por infarto

Actualizado 06/07/2008 19:19:40 CET

MURCIA, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Sanidad ha sido informada de la colocación de 21 desfibriladores fuera de entornos sanitarios para ser utilizados por personal no médico al objeto de frenar las muertes por infarto, por cuya causa fallecieron en 2005 un total de 622 personas.

Fue el pasado mes de junio cuando el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud dio el visto bueno para la futura puesta en marcha de un real decreto que regulara el uso de desfibriladores fuera del ámbito sanitario. Así, una medida prácticamente idéntica lleva en funcionamiento en la Región desde noviembre del año 2007, cuando el Consejo de Gobierno aprobó el Decreto que regula su uso.

En concreto, los desfibriladores se encuentran repartidos en diferentes municipios de la Región. Siete de ellos están en el municipio de Murcia, instalados en el palacio de los Deportes, el pabellón Príncipe de Asturias, y en las piscinas Mar Menor, del Infante, de El Palmar, Puente Tocinos y Murcia-Parque.

Otros siete aparatos se encuentran en Mazarrón, en los vehículos de intervención rápida todoterreno de Protección Civil, en los servicios preventivos y atención de emergencias, en los vehículos de coordinación de vigilancia y salvamento de playas todoterreno, en los propios servicios de coordinación de vigilancia y salvamento de playas todoterreno, en las ambulancias de transporte sanitario de Urgencias, en el equipo de respuesta inmediata de emergencias de la Cruz Roja y en el vehículo de uso múltiple de la Cruz Roja.

También hay equipos desfibriladores en La Manga Club, en la entrada de personal del hotel Príncipe Felipe, en la entrada de personal y mercancías del edificio principal de Seguridad Lomas, en el interior de la oficina de fútbol y en los vestuarios.

Por otra parte, hay uno en el parking público de San Vicente de Lorca y otro más en el servicio de vigilancia y rescate de playas de San Pedro del Pinatar, según informó el Gobierno murciano en un comunicado.

Según la normativa aprobada por la Consejería de Sanidad, el personal no médico encargado de utilizar los desfibriladores debe asistir a un curso básico de formación para su utilización.

Para ello, los centros acreditados por Sanidad para la formación y evaluación del personal no médico son la Asociación de Sanitarios de Urgencias y Emergencias de Murcia (Asuemur), los Servicios de Emergencias S.L. (Emerplan), el Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES) y el Centro de Formación San Nicolás S.L.

Las diferencias entre el Decreto aprobado por la Región de Murcia y el anunciado por el Ministerio de Sanidad son, en realidad, "muy escasas y en la mayoría de los casos son de concepto".

Tal es el caso de la definición de "personal no sanitario" en el Decreto Ley y "personal no médico" en el Decreto regional. La diferencia más significativa entre ambos decretos es que "en el caso del Decreto Ley no se especifica ningún tipo de póliza de seguro, que sí es tenida en cuenta en el Decreto regional y que pretende garantizar posibles daños derivados del uso de los desfibriladores".

El infarto al corazón es la primera causa de muerte en todo el mundo. La rapidez con la que se debe actuar en estos casos es fundamental, dado que la posibilidad de supervivencia disminuye hasta un 10 por ciento por cada minuto transcurrido sin la aplicación del desfribilador.

En España se producen más de 24.500 paradas cardiacas en espacios ajenos a un hospital y en el 85 por ciento de los casos el desfibrilador es la principal medida a aplicar.