Actualizado 28/06/2007 20:59 CET

11M.-Defensor Belhadj dice que su cliente no estaría acusado si los suicidas y los huidos estuvieran ante tribunal

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El abogado de Youssef Belhadj destacó hoy que si se hubieran sentado en el banquillo los siete suicidas de Leganés, los cuatro que huyeron coincidiendo con la explosión y las personas a las que corresponde el ADN localizado y que no ha sido identificado se hubieran sumado un total de 47 acusados y su cliente, al igual que los otros dos procesados considerados autores materiales --Rabei Osman El Sayed, alias "Mohamed El Egipcio" y Hassan El Haski-- "no estaría aquí"

"Era necesario internacionalizar el conflicto", dijo el letrado. "La única sentencia posible es una que declare su libre absolución con todos los pronunciamientos favorables", agregó.

El letrado Francisco Andújar, destacó que este proceso penal "ha pasado a ser un concurso a ver quien pedía más" y añadió que si las 116 personas que estuvieron imputadas en un inicio hubieran sido finalmente procesadas "esto habría sido como un Ejército de Al Qaeda".

Puso también de manifiesto la existencia a lo largo de toda la causa de una completa "falta de rigor" a lo largo de la causa que comenzó con la policía y se extendió a la instrucción y a la acusación practicada por las acusaciones durante la vista oral. "El rigor ha brillado por su ausencia", dijo.

El letrado explicó con todo detalle las dificultades que le supuso la comunicación con su cliente que no habla castellano. Recordó que lo trajeron de Bélgica y únicamente conoce el francés y el árabe por lo cual durante un periodo de un año y ocho meses no pudo comunicarse con él. Indicó que se vió obligado a dirigirse a todas las instituciones judiciales españolas para solicitar un traductor, que finalmente y tras incontables trámites, le facilitó el Ministerio de Justicia.

Este problema de idioma influyó también que la comprensión por parte de su cliente de las acusaciones vertidas en su contra. El auto de procesamiento le fue facilitado en castellano y el letrado solo logró que tradujeran para su defendido la parte que consideraron le afectaba, un total de 40 páginas de 1.500, dijo.

Andújar puso de manifiesto que su defendido sólo realizó tres viajes a España, el primero de ellos porque su hermana estaba a punto de morir y los otros dos con intención de regularizar sus papeles, el último de ellos en febrero de 2004. Recordó que la Fiscalía ha realizado la lectura de que se desplazó para dar las últimas instrucciones antes de los atentados y especificó que no se ha aportado ninguna prueba en este sentido.

Explicó también que si viajó de regreso a Bélgica, donde residía, en avión no fue con intención de marcharse de forma precipitada sino porque le resultaba más cómodo y barato. El desplazamiento en autobús únicamente cuesta cinco euros menos ya que adquirió el billete por poco más de 120 euros.

INTERROGATORIO A SUS SOBRINOS

El letrado destacó que "los tiempos del crimen de Cuenca ya han pasado" y dijo que la policía superó "los límites" en el interrogatorio efectuado a los sobrinos de Belhadj, Mohamed y Brahim Moussaten.

De hecho el primero de ellos confesó en esta declaración que su tío pertenecía a Al Qaeda, confesión que Andújar consideró "artificial". "Mohamed Moussaten se hundió psicológicamente", añadió. Así, recordó que se detuvo a toda la familia con intención de "tenerlos en el calabozo de al lado" y lograr que Moussaten "viviera esa desesperación" durante los cinco días que estuvo encarcelado.

Descalificó además los datos ofrecidos por la comisión rogatoria belga, que investigó a Belhadj para su detención. Así mencionó que en los documentos aportados por la misma se mencionaba que se localizó en posesión de su defendido una revista donde se explicaba la activación de bombas a través de teléfonos móviles y recordó que la vivienda pertenecía a otra persona, Lounani, y que en su opinión se empleaba como "casa-patera" y en ella habitaban de forma provisional, varios inmigrantes.

En cuanto a la afirmación de que su cliente era en realidad Abú Dujana El Afgani, uno de los nombres con los que se reivindicaron los atentados, el abogado se refirió a la prueba pericial practicada ante la sala en la que los expertos aseguraron que opinaban que bajo este nombre se encontraba Jamal Ahmidan alias "El Chino". Dijo también que de forma posterior ha visto publicada en prensa la fotografía de una persona con este nombre y hace unas semanas "detuvieron a Abú Dujana en Indonesia".