Actualizado 29/04/2007 16:33 CET

27-M.- Fernández Díaz propone que el Ayuntamiento expida certificados de convivencia para los inmigrantes

Lamenta que el traspaso del castillo de Montjuïc se haga "por decreto" y defiende que ondeen todas las banderas

BARCELONA, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

El candidato del PP a la alcaldía de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, propuso hoy que el Ayuntamiento expida certificados de convivencia a los inmigrantes extracomunitarios. Fernández Díaz hizo estas declaraciones en Barcelona, tras clausurar unas jornadas que el PP ha dedicado a la inmigración en la ciudad.

"Hay que introducir que aquellas personas que tengan respeto hacia la ciudad, la sociedad y el país que los acoge y que no tienen infracciones acumuladas tengan cierto premio", explicó el dirigente. "Pido que para obtener y renovar los permisos de trabajo o residencia, además de la documentación exigible, el Ayuntamiento expida este certificado", añadió.

ACABAR CON EL "EFECTO LLAMADA".

Fernández Díaz recordó que, "en los últimos seis años, los inmigrantes en Barcelona se han multiplicado por cinco", y que "tras Estados Unidos, España es el país que recibe más inmigración ilegal".

El candidato aseguró que se ha producido un "efecto llamada" de inmigrantes ilegales en Barcelona tras la "regularización irresponsable" que emprendió el Gobierno central y por la "política de permisividad" del tripartito municipal. "La política de la izquierda de 'papeles para todos' es irresponsable", sentenció.

La presencia de ICV-EUiA en el gobierno municipal es otro de los factores que, según Fernández Díaz, originan este "efecto llamada". El candidato del PP recordó que esta formación "votó en contra de la ley de extranjería" y que instó a la "desobediencia civil" para impedir "el acceso de los agentes policiales al padrón municipal", algo necesario para "luchar contra las mafias".

REFUERZO DE LAS INSPECCIONES.

Fernández Díaz se comprometió a reforzar las inspecciones municipales en dos sectores muy concretos: las viviendas y los comercios. Según el candidato popular, el aumento de las inspecciones municipales es fundamental para acabar con los 'pisos patera', que "son contrarios a la dignidad humana".

En cuanto al comercio, abogó por "luchar contra los comercios regentados por inmigrantes que generan competencia desleal". "Todos tenemos los mismos derechos y obligaciones" y, no puede ser que comercios regentados por inmigrantes "no respeten las normas" en cuanto a jornadas laborales u horarios de apertura comercial. "Muchos comercios regentados por inmigrantes están favorecidos por la falta de inspección municipal", consideró.

"INMIGRACIÓN LEGAL Y ORDENADA".

El alcaldable del PP defendió una "inmigración legal y ordenada" y se comprometió a redactar un plan sobre inmigración que incluya "los derechos y las obligaciones" de este colectivo. El candidato instó a redactar planes de uso en todos los distritos de la ciudad para "garantizar la convivencia y evitar guetos".

Fernández Díaz defendió ademas la redacción de "planes de choque" para evitar que los servicios sociales "den respuesta a todos los que lo necesiten". "No puede ser que las políticas de inmigración, por la falta de recursos, absorban el total de las políticas sociales", aseguró. "Todos tienen que tener acceso a las prestaciones sociales, sino habrán grietas en nuestra cohesión social", aseguró.

En relación a la seguridad, Fernández Díaz propuso que la Guardia Urbana y la Policía Nacional actúen conjuntamente para garantizar la "seguridad, el cumplimiento de las ordenanzas, la lucha contra el delito y también contra la inmigración ilegal".

TRASPASO DEL CASTILLO DE MONTJUÏC.

Sobre la reunión que mantendrán mañana en Madrid el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la que previsiblemente se alcanzará un acuerdo sobre el traspaso a la ciudad del castillo de Monjuïc, Fernández Díaz lamentó que esta cesión se haga con un "decreto".

Fernández Díaz definió esta cesión como una "trampa" porque que tendría que hacerse por ley y no con un decreto. También manifestó su deseo de que, en el castillo, tras su traspaso, "ondeen todas las banderas, la catalana y la española".