Actualizado 05/02/2007 14:21 CET

El alcalde de Sevilla prefiere "incomodidades" de organizar la cumbre de la OTAN a "morir del aburrimiento y la pena"

Da su apoyo a "los que de manera alternativa y pacífica expresan sus ideas" y dice que "los que vienen a montar bronca no tienen sitio"

SEVILLA, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, aseguró hoy, con respecto a la organización de la cumbre de ministros de Defensa de la OTAN que se celebrará en Sevilla los días 8 y 9 de febrero, que prefiere las "incomodidades" derivadas de la celebración de este evento antes que la ciudad "muera del aburrimiento y la pena".

En declaraciones a los periodistas tras su visita a las obras del centro de salud de El Cachorro, Sánchez Monteseirín indicó que cuando se "apuesta" por la aparición de la ciudad en los circuitos internacionales, se obtienen como resultado "muchísimos beneficios" para la ciudad en cuestión.

En este caso, los beneficios afectan "en todo orden" a la economía sevillana, en aspectos tales como la promoción de la capital hispalense, que demuestra así su "enorme capacidad" para organizar un evento como éste, según el regidor.

No obstante, Sánchez Monteseirín admitió la existencia de "incomodidades" en lo que respecta, sobre todo, a los numerosos controles de seguridad y molestias para el tráfico, lo que, a su juicio, "ocurre en todas las capitales", ya que "un encuentro de tan altísimo nivel requiere mayores exigencias que afectan a la vida diaria".

"Pero prefiero ser una ciudad capital a la tranquilidad que supone el no ser una ciudad importante, que no venga nadie ni se celebren grandes acontecimientos", apuntó el primer edil hispalense.

Insistió el alcalde de Sevilla en la importancia de controlar "sobremanera", con colaboración entre la administración local y la central, para que el evento pueda desarrollarse con total normalidad, dada la importancia "a nivel continental e incluso universal" de la cumbre.

APUESTA "FUERTE Y GANADORA" PARA LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

Con respecto a la colaboración con los organizadores de actos contra la celebración de la cumbre, el máximo responsable del Consistorio hispalense incidió en que Sevilla es una ciudad "abierta a todos, también a los que de manera alternativa y pacífica quieren expresar su opinión en contra". Sin embargo, "otra cosa son los que vienen a montar bronca y evitar la manifestación de estas ideas, esos ni tienen sitio ni son bien recibidos", defendió Sánchez Monteseirín.

El alcalde, por último, también se pronunció sobre la posibilidad de que albergar esta cumbre pueda influir positivamente en la elección de Sevilla como sede permanente de la Alianza de Civilizaciones.

A su juicio, está "clarísima" la propuesta de Sevilla como sede, lanzada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y respaldada por la ONU. "Se dijo que cuando la ONU tomara la decisión definitiva de establecer la oficina de la Alianza de Civilizaciones, Sevilla era una apuesta fuerte y ganadora", aseguró el alcalde, que añadió que la idea cuenta con el apoyo de un "ingente" numero de personalidades políticas.