Actualizado 07/01/2007 22:59 CET

Azkarraga califica de "acción puntual" el atentado y espera que no pase mucho tiempo para que comience otro proceso

BILBAO, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

El consejero vasco de Justicia y Trabajo, Joseba Azkarraga, indicó hoy que no cree que tras el último atentado de ETA en Madrid la situación sea "similar a la que se produce después de Argel o de la tregua de Lizarra, donde nuevamente se incrementan las acciones violentas, sino que estamos ante una acción puntual, o de lo contrario, añadió, "estaríamos ante una situación enormemente complicada y difícil de gestionar". También confió en que no pase mucho tiempo para que comience un nuevo proceso de diálogo.

En una entrevista en la Cadena SER, recogida por Europa Press, Azkarraga explicó que la responsabilidad de cualquier atentado es de ETA, pero añadió que "ha habido errores por parte de todos" y mostró su esperanza en que el tiempo que pase para que se inicie un nuevo proceso dialogado para el fin de la violencia "no sea mucho".

El consejero se negó a criticar al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero "por haber intentado" lograr la paz y reconoció que había sido "audaz". Ante la situación actual, apostó por "dejar pasar un espacio de tiempo adecuado" y planteó la necesidad de una futura declaración de abandono de la violencia por parte de ETA.

Respecto a la banda terrorista, la acusó de "frustrar las esperanzas de miles y miles de ciudadanos y de engañar a la sociedad", pero también indicó que el Gobierno socialista "ha estado continuamente jactándose de que estaba haciendo bastante menos de lo que el PP hizo en su momento".

A su entender, en el proceso "lo que ha fallado fundamentalmente es la falta de confianza entre las partes: cuando entre dos partes que negocian no hay la confianza suficiente las cosas no pueden salir bien".

VOLUNTAD DE DEJAR LAS ARMAS

Preguntado por la voluntad real de ETA para dejar las armas, expresó su creencia en que era cierta, como también lo era, según él, la de Batasuna de hacer política a través de su declaración de Anoeta.

Sin embargo, reconoció que "es muy difícil convencer a los ciudadanos vascos y españoles de que se puede estar hablando en un proceso de paz mientras se roban armas en Francia, mientras la 'kale borroka' sigue funcionando". "Han fallado los mimbres, el soporte de un proceso de paz, que es tener las cosas claras por ambas partes antes de iniciar en serio una negociación de estas características", añadió.

Azkarraga se negó a la posibilidad de que exista un núcleo duro en la banda terrorista, que haya forzado el atentado, y dijo que "quien ha negociado es ETA y quien ha decidido atentar en Barajas es ETA".

En este sentido, también lamentó que Batasuna "siga mirando hacia otro lado, no diga absolutamente nada del atentado y nos diga incluso que esperemos al comunicado de ETA para ver qué razones subyacen para conocer la barbarie de Barajas".

Respecto a ese hipotético comunicado de la banda, indicó que "presumiblemente" se dedicará a indicar que "la culpa la tiene el Gobierno socialista, que no hay ruptura del alto el fuego, sino que simplemente es un aviso ante la paralización y, en tercer lugar, que vuelvan a decir que dan un plazo determinado, de seis meses o lo que fuere, para retomar la vía del diálogo".

Sobre la situación en la que ha quedado el portavoz de la formación abertzale, Arnaldo Otegi, dijo que es "complicada desde el punto de vista de su propia credibilidad como interlocutores en un futuro proceso de paz".

"Batasuna tiene que sacudirse definitivamente la tutela de ETA, tiene que apostar por hacer política en este país. No puede estar mirando solamente hacia uno de los lados, cuando se habla de la violencia en este país. No vale hablar de los derechos humanos de una parte y olvidar que existen derechos humanos en otras partes. No vale hablar de paz y diálogo y no decir absolutamente nada de lo que está pasando", advirtió.

Azkarraga no pidió "una declaración explícita de condena del atentado, porque basta que se exija para que no se haga", pero pidió a Batasuna que traslade a ETA que "éste no es el camino, que así no se puede seguir".

OTRO PROCESO

El consejero también dijo que considera muy difícil, "habiendo pasado lo que ha pasado", hablar nuevamente de poner en marcha este mismo proceso de paz. "Posiblemente tendrá que pasar un tiempo para que volvamos a hablar de un proceso de paz dialogado, pero yo no tengo ninguna duda de que cualquier proceso de paz en este país tendrá que ser dialogado", añadió.

Para este nuevo proceso, mostró su esperanza en "no pase mucho tiempo" y "que el hastío de la sociedad, el cabreo ante lo que ha pasado hace una semana nos obligue a todos". Este sentimiento de la ciudadanía, añadió, obligará también al Gobierno socialista "a buscar fórmulas que nos permitan retomar la vía del diálogo como solución al conflicto".

"No vale decir, como decía ayer Zapatero en la Pascua Militar, que todo ha acabado y que no hay que hacer ningún tipo de autocrítica porque no ha habido ningún error. No es cierto, ha habido errores por parte de todos, sin duda tiene mucho más error quien ha cometido una barbaridad de estas características, pero aquí hemos fracasado todos", añadió.

En cuanto a la reacción al atentado desde el Partido Popular, dijo que no creía que desde esta formación se hubieran alegrado porque ETA haya vuelto a matar, pero aseguró que "posiblemente les ha venido bien desde el punto de vista político".

En referencia a la unidad entre las formaciones políticas, descartó una reedición del Pacto Antiterrorista, al que consideró "una receta del pasado, con un preámbulo que es una crítica y un ataque al nacionalismo democrático", algo que, añadió, "no sirve absolutamente para nada". "Un nuevo pacto antiterrorista con bases del anterior es ignorar la base política de este problema", añadió.

En este sentido, aclaró que "otra cosa" sería un intento entre todos los partidos para lograr acuerdos sobre mínimos comunes denominadores en los que avanzar para la solución de los problemas. Además, defendió el acuerdo tomado en el Congreso para el fin dialogado de la violencia, en el que "la mayor parte de las fuerzas políticas se podía sentir cómoda" y que "debería tratar de retomarse en su momento" porque lo consideró "la única fórmula viable".

Por último, sobre la mesa de partidos, también indicó que "tarde o temprano tendremos que volver a hablar de esa solución, ya que renunciar a esto es renunciar a una herramienta fundamental".