VIGO, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
El exministro y expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell ha manifestado acerca de una posible separación de Cataluña que no vale con "negar la posibilidad" de llevarla a cabo, sino que también "hay que dar razones positivas" y "argumentar que la unión es mejor que la desintegración".
Además, ha mantenido que, "sin ninguna duda", ha faltado voluntad política para afrontar esta cuestión y ha recalcado que "se tenía que haber participado en el debate con más intensidad y desde hace mucho más tiempo", puesto que "ahora es posible que ya hayan cristalizado unas actitudes que son difícilmente reconvertibles".
Así lo ha trasladado en declaraciones a los medios antes de protagonizar en el Círculo de Empresarios de Galicia, en Vigo, un almuerzo-coloquio sobre 'Cataluña en España y el resurgir de los nacionalismos en Europa', donde ha planteado "lo que está pasando en Europa" en relación "al euro, la crisis de los emigrantes y la posible salida de Reino Unido".
Según ha dicho, lo que se cuestiona actualmente en Europa es si avanzar "hacia más integración" para "hacer frente a los problemas" o, "al contrario, si la Unión se desintegra y algún país la deja o incluso si algunos países también se desintegran a su vez, como es el caso de Escocia y Reino Unido, Flandes y Bélgica, el norte de Italia, y Cataluña y España".
Borrell, que ha evidenciado que este panorama "nuevo" no sólo afecta a Cataluña sino que "es un fenómeno general que afecta a Europa", ha recordado que "hasta ahora, siempre que Europa ha tenido una crisis, ha salido reforzada", pero ha trasladado que, bajo su punto de vista, "esta vez puede ser diferente".
"Esta vez la crisis es muy fuerte, multidimensional --monetaria, de inmigración, de identidad...-- y es posible que esta vez no se cumpla eso de que las crisis nos hacen fuertes, que la crisis sea el motor del avance", ha señalado, antes de añadir que "esta vez --la crisis-- puede ser el freno y la marcha atrás, al menos para algunos países".
LA UNIÓN "ES REVERSIBLE"
Así las cosas, ha puesto como ejemplo la posibilidad de que Reino Unido deje la Unión Europea --lo que en su opinión, "es una hipótesis que no hay que descartar"-- y ha asegurado que eso "sentaría un precedente".
"Hasta ahora siempre hemos considerado la unión como algo irreversible, para siempre, --pero-- si Reino Unido saliera, sería la constatación de que la Unión es reversible y eso sin duda alguna tendría una implicación política importante: si sale uno, ¿por qué no otro?", ha cuestionado.
En relación con ello, ha hecho hincapié en que estas cuestiones no se habían planteado "nunca hasta ahora", al igual que con el euro. "Nunca se había planteado seriamente salir del euro porque todo el mundo era consciente de que los costes son muy altos, pero empiezan a haber voces que dicen que con decir que los costes son muy altos no basta", ha explicado.
"A veces la gente prefiere un divorcio caro que seguir a disgusto", ha comparado el expresidente, que ha justificado en esto el que "hay que dar razones positivas" para la integración y "no solamente --decir que-- no porque no se puede".
POLÍTICA CONJUNTA
Borrell ha reconocido además que si bien las instituciones "hacen lo que pueden con los instrumentos que tienen, que seguramente no son los más adecuados, la respuesta Europea ha sido siempre muy lenta, parcial, insatisfactoria". En este marco, ha incidido en que "si Europa no avanza más en la integración política no será capaz de hacer frente a los problemas".
Así, ha puesto como ejemplo la crisis migratoria, ante la que "las soluciones particulares consisten en mandarse la patata caliente del uno al otro". "Eso no es una solución, la solución sólo puede tener una política común, conjunta, y eso requiere de más integración política", ha concluido.
CONFLICTO EN EL PSOE
En otro orden de asuntos, en el mismo acto al ser cuestionado por los periodistas acerca del conflicto de las listas del PSOE, Borrell únicamente se ha limitado a afirmar: "Me declaro incompetente".
En los últimos días se ha abierto un conflicto en el Partido Socialista, fundamentalmente en Ourense, a raíz de la designación de dos personas como cabezas de lista al Congreso y el Senado en detrimento de otras que habían recibido más apoyo de la militancia y que se han visto relegadas o directamente excluidas.