MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, avisó hoy de que si la comisión negociadora de mañana sólo sirve para que el Gobierno "gane tiempo" y los Grupos Parlamentarios "lo pierdan" serán "los primeros" en "levantarse de la mesa" y, aseguró que su formación política "no va a salvar" al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien, a su juicio, debería ser el que la presidiera.
En declaraciones a TVE, recogidas por Europa Press, Duran i Lleida aseguró que si CiU se va de la reunión tendrá un "valor político mucho más importante" que si lo hiciera el PP y predijo que "lo máximo" que pueda acordarse mañana serán "mini pactos" sobre cuestiones "concretas" cuyos objetivos, argumentó, deben ser el "resolver" el sistema financiero, el gasto público y la aplicación de medidas de austeridad "forzosamente duras".
De esta manera esperó que el Gobierno haga propuestas que el resto de formaciones políticas puedan "madurar y complementar cuanto antes" ya que, recalcó, "no se puede llegar con la actual situación al mes de junio". "A todo eso vamos nosotros y si se quiere perder el tiempo mientras se gana por parte del Gobierno nosotros seremos los primeros en abandonar", reiteró.
Dicho esto, instó al PP a participar de una manera "activa" en la reunión, compuesta por la vicepresidenta Elena Salgado y los ministros José Blanco (Fomento) y Miguel Sebastián (Industria), porque puede que "algunas de sus propuestas" coincidan con las de CiU. "Les animo a que formen parte de esa comisión de manera activa y que entre todos podamos tomar decisiones que es lo que espera la ciudadanía", recalcó.
Asimismo, el dirigente de CiU apuntó a la reforma del sistema financiero y del mercado laboral como el "problema más prioritario", antes de abordar el retraso de la edad de jubilación que considera "urgente" pero no "prioritario", y denunció que el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, esté "más dedicado" a pronunciar "conferencias" que en la necesidad de reformar el sistema financiero y de cajas.
"Hay que abordar de una vez por todas esa reforma porque sino no habrá liquidez en España, no habrá crédito y no habrá confianza y, a partir de aquí, comenzar a combatir otras medidas para paliar el déficit público mediante la austeridad y mediante el incremento de la ocupación laboral", destacó.
"NO DAR MÍTINES" LOS FINES DE SEMANA
Del mismo modo, Duran i Lleida pidió que no se realicen "más mítines" los fines de semana criticando al resto de Grupos Parlamentarios cuando, durante el transcurso de la semana, se les está "invitando" a que formen parte del pacto anticrisis. "Eso no es una buena invitación y no es un buen prólogo para lo que deseamos y necesitamos", subrayó.
A su juicio, el Gobierno "no ha hecho un diagnóstico real" de la situación de crisis económica y financiera en la que se encuentra inmersa España y lamentó que la comisión de mañana sea un "sucedáneo" del Pacto de Estado puesto que, recalcó, éste "no se va a alcanzar". No obstante, recordó que España "no es como Grecia ni como Portugal" y que está "en condiciones" para poder salir de la crisis.
Con respecto a la reforma laboral, el portavoz de CiU en el Congreso se mostró partidario con que se desarrolle en el marco del diálogo social y, por lo tanto, con la intervención de los sindicatos, pero avisó de que "esto no puede ser eterno" y que la comisión negociadora tiene que "fijar" un "plazo determinado" para que sea "fructífero". Si no, recalcó, "tendrán que ser el Gobierno y el Parlamento" quienes "decidan" porque "son los que tiene la obligación de gobernar".
LA MANIFESTACIÓN FUE UN "CIERTO PINCHAZO"
Preguntado por la manifestación que convocaron ayer en toda España los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CC.00, para criticar la propuesta del Gobierno de reformar las pensiones, Duran i Lleida afirmó que fue un "cierto pinchazo" y pidió que "no se engañe a la ciudadanía" porque, matizó, para "nosotros habrá pensiones pero para nuestros hijos no".
Según comentó, la concentración fue de "muchos delegados sindicales" pero en la que "faltaban muchos pensionistas" y reiteró que las pensiones "no son una cuestión de derechas ni de izquierdas" sino que es de "supervivencia en función de una realidad demográfica".
"Una cosa es manifestarse en contra de esa medida puntual anunciada de una manera sorprendente y repentina por el Consejo de Ministros y por Zapatero, y otra es no querer ver que el sistema debe reformarse para garantizar su continuidad", resaltó el dirigente de CiU.
Así, pidió que se aborde la reforma pero "no de una forma repentina" ya que, a su entender, merece "más" a una respuesta a los mercados, a las exigencias de Bruselas que al "convencimiento real" de la reforma de pensiones por parte del Gobierno. "No es un tema prioritario aunque hay que abordarlo en los dos próximos años", concluyó.