MADRID, 16 (EUROPA PRESS)
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha indicado a la jueza de la Audiencia Nacional que investiga la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta de finales de julio que las fuerzas de seguridad de Marruecos actuaron con una "pasividad" que ayudó al "desbordamiento" de la crisis. Ha asegurado que las autoridades del reino alauí "eran plenamente conscientes de que se iba a producir ese flujo" y estima también que no tuvieron "una reacción proactiva" porque priorizaron la seguridad de Mohamed VI en la Fiesta del Trono, que se celebró cerca de la frontera.
Así lo ha trasladado en un informe, al que ha tenido acceso Europa Press, a la jueza María Tardón, que se lo había solicitado al organismo para avanzar en la investigación de la causa.
A lo largo de más de 20 páginas, los servicios de inteligencia responden a las siete preguntas formuladas por la magistrada Tardón, que se interesó sobre las informaciones recopiladas por el centro, a qué personas y organismos informó, si tienen constancia de que las autoridades marroquíes disponían de información al respecto y si saben qué "papel" tuvieron durante en los hechos.
Los servicios secretos españoles señalan que han continuado realizando investigaciones para "determinar con mayor detalle lo sucedido tras la fase más aguda de la crisis" y precisan que "buena parte de las informaciones y análisis recogidos" en su informe se basan en indagaciones posteriores a los días 30 y 31 de julio, cuando se produjo la entrada de miles de personas en la ciudad autónoma.
"Estas investigaciones permiten confirmar que las autoridades marroquíes eran conscientes, días antes de que se produjera la entrada masiva, de que se estaba generando una situación anómala en términos de posibles intentos de entradas irregulares a Ceuta, y que habían decidido reforzar el dispositivo de seguridad existente hasta ese momento", aseguran.
El CNI añade que, "sin embargo, en la práctica mostraron una implicación muy irregular en la prevención y control de la crisis, ya que si bien hasta el día anterior a la entrada masiva las autoridades de Marruecos mantenían una cierta proactividad en la interceptación de nadadores, modalidad de entrada irregular que era la dominante hasta ese momento, cuando comenzó a aumentar de forma muy relevante el número de individuos que intentaban entrar se observa un insuficiente despliegue de las fuerzas de seguridad combinado con una actitud de pasividad, que llevó al desbordamiento de su dispositivo".
A su entender, las autoridades marroquíes "conocían con detalle la existencia de convocatorias en redes sociales, con un gran seguimiento por parte de sus usuarios, que llamaban a una entrada masiva en Ceuta coincidiendo con la Fiesta del Trono, y que dichas autoridades eran plenamente conscientes de que se iba a producir ese flujo".
Y afirma, además, que no se observó una "reacción proactiva por parte de las autoridades marroquíes ante la pérdida de control de la situación".
FRENAR LA ESCALADA
De ese modo, los servicios secretos españoles afirman que Marruecos decidió "priorizar la seguridad de la Fiesta del Trono, dado que el Rey Mohamed VI se encontraba presente en el palacio de Rincón", que se encuentra a 40 kilómetros de Ceuta.
El CNI señala que las fuerzas marroquíes reforzaron la seguridad a lo largo de la tarde del día 30 con el objetivo de "frenar la escalada de violencia que se estaba desatando", aunque no pudieron.
"Solo se comenzaron a aplicar medidas más contundentes, como detenciones, traslados al interior y uso de medios disuasorios, cuando ya se había producido el pico de entradas por tierra y mar a Ceuta", precisa.
A lo largo de la tarde del 30 de julio, "el dispositivo de seguridad marroquí se fue reforzando sucesivamente, centrándose en controlar las carreteras de acceso a esta área, así como las alturas que dominan tanto Castillejos como el paso de Bab Sebta", explica el CNI.
El informe asegura que el retorno voluntario de migrantes desde Ceuta comenzó al día siguiente y señala que las autoridades marroquíes dispusieron instalaciones, refugios temporales y un hospital de campaña, así como autobuses para desplazar a los retornados hacia diversas localidades del interior del país.
El CNI subraya que la gestión por parte de Marruecos tuvo "como finalidad prioritaria controlar el mensaje sobre la situación social en el norte del país y mantener la imagen de aliado comprometido y fiable con la Unión Europea y España en relación con los flujos migratorios".
Y constata que las autoridades "eran conscientes, días antes de que se produjera la entrada masiva, de que se estaba generando una situación anómala en términos de posibles intentos de entradas irregulares a Ceuta" y, por tanto, "habían decidido reforzar el dispositivo de seguridad".
APROVECHARON LA FALTA DE EFECTIVOS MARROQUÍES
"Solo se comenzaron a aplicar medidas más contundentes, como detenciones, traslados al interior y uso de medios disuasorios, cuando ya se había producido el pico de entradas por tierra y mar a Ceuta", precisa el CNI.
El CNI explica que "la difícil situación socio-económica de de amplios sectores de la población" sería uno de los principales "motores" de la inmigración hacia Ceuta, sumado al "factor de oportunidad" de la festividad del Trono de marruecos, y destaca como "elemento de oportunidad detonante" de esta crisis "la interpretación errónea" de la sentencia del Tribunal Supremo, así como "la viralización" de los llamamientos en redes sociales.
Tras constatar la existencia de grupos en redes sociales que alentaban una entrada masiva en la ciudad autónoma, el CNI informó el 29 de julio al entonces jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, y a contactos de la Guardia Civil, según detalla el informe.
En concreto, envió mensajes a las 11.18, a las 13.52 y a través de una llamada a las 21.34 horas, en el caso del exjefe de gabinete, y a las 13.53 y una llamada a las 14.41 con el Instituto Armado, según el documento. Además, el servicio de inteligencia español también emitió "una alerta urgente" a los servicios homónimos marroquíes sobre "las convocatorias de asalto".
Esos mensajes interceptados por el CNI señalaban el día siguiente, 30 de julio, como el "momento más adecuado" para el intento, aprovechando las celebraciones de la Fiesta del Trono en Marruecos, puesto que, de esa manera, "se podía aprovechar el hecho de que las autoridades marroquíes estarían centradas en garantizar la seguridad de estos actos y habría un menor despliegue de efectivos en la frontera", indica.
El CNI recoge que el día 8 de julio, el exjefe de gabinete del exdelegado de Gobierno ceutí mantuvo una conversación telefónica con el responsable de la Inteligencia en la ciudad autónoma "para trasladar su preocupación por las posibles consecuencias" de la sentencia del Tribunal Supremo sobre devoluciones en caliente.
"En esa conversación se confirman las informaciones sobre el crecimiento poblacional que estaba observandose en Castillejos (Marruecos) con motivo de la época estival, siguiendo los patrones de aries anteriores, que incrementaba el riesgo de entradas irregulares", explica.