Comercio de armas: un mercado en auge que España está aprovechando

Comercio de armas en auge
EUROPA PRESS
Actualizado 21/09/2016 12:34:34 CET

MADRID, 21 Sep. (EDIZIONES)

El comercio de armas está en auge y España es uno de los países que más está aprovechando el crecimiento de este mercado. Desde el inicio del nuevo siglo hasta ahora, la transferencia de armamento entre países no ha dejado de crecer y se aproxima a niveles de la década de los 80, situando a España como el séptimo mayor exportador mundial.

Para controlar este comercio, cada país tiene una legislación propia y varios estados han firmado el Tratado sobre el Comercio de Armas de la ONU, pero, ¿se cumplen los tratados internacionales? ¿Qué estados compran y venden más armas? ¿Qué ingresos obtiene España por este mercado?

UN COMERCIO EN AUGE

Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el volumen de venta de armas llegó a su punto más alto a comienzos de la década de los 80, época de mayores tensiones durante la Guerra Fría. A partir de esa etapa, las exportaciones de armas comenzaron un descenso continuado que, salvo una ligera subida en los 90, se prolongó hasta el año 2002. En el año 2003, cuando el volumen de transacciones se encontraba en mínimos, la tendencia cambió y comenzó una tendencia al alza que hasta el momento no ha cesado.

SIPRI muestra el volumen de transferencias de armas en el mundo utilizando un valor propio (TIV) basado en los costes de producción del armamento y en el coste en dólares estadounidenses en precios constanstes de 1990, sin tener en cuenta la inflacción, tal y como explica a Europa Press uno de los investigadores de SIPRI, Sam Perlo-Freeman.

¿QUIÉNES VENDEN?

Según SIPRI, solo Estados Unidos y Rusia se reparten el 58% de las exportaciones de armamento y muy por detrás, China, Francia, Alemania, Reino Unido, España, Italia, Ucrania y Países Bajos completan el 'top 10' de los países que más armas suministran.

Destaca entre los vendedores de armas la evolución de China que hace diez años se encontraba en sexta posición por detrás de EEUU, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido y ahora ocupa la tercera posición. China roza así el 6% de las exportaciones de armamento aunque eso no le acerca a EEUU y Rusia que concentran el 33 y el 25% de las exportaciones respectivamente.

Entre los diez países que más venden, todos aumentaron sus ventas de armas salvo Francia, Alemania y Países Bajos.

¿QUIÉNES COMPRAN?

Los principales receptores de armas son en este orden India, Arabia Saudí, China, Emiratos Árabes Unidos, Australia, Turquía, Pakistán, Vietnam, Estados Unidos y Corea del Sur.

Al observar los datos por regiones, durante el período 2011-2015, Asia y Oceanía concentran casi la mitad de estas compras, un 46%, seguidos de Oriente Medio (25%), Europa (11%), América (9,6%) y África (8%). Se aprecia un cambio de tendencia si se compara con el período 2006-2010, cuando Europa ocupaba el segundo lugar como región que más armas importaba mientras que Oriente Medio se encontraba en tercer lugar.

La importación de armas en Europa ha caído un 41% en la última década, caída que SIPRI atribuye principalmente a la política de austeridad que se está llevando a cabo en países como España o Grecia y que conllevan una reducción en la adquisión de armamamento.

FUENTE DE INGRESOS PARA ESPAÑA

En el caso de España, el último Informe publicado por la Secretaría de Estado de Comercio sobre las Exportaciones Españolas de Material de Defensa y Productos y Tecnologías de Doble Uso indica que el valor de las exportaciones en el primer semestre de 2015 fue de 1.727,2 millones de euros, un 25,3% más que el mismo período del año anterior.

Según las cifras de este organismo, dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, Arabia Saudí ocupa el primer lugar como país al que España exportó material de mayor valor durante ese período, casi 450 millones de euros, seguido de Reino Unido, Malasia, Francia, Egipto y Alemania.

El mismo informe indica que el 33,9% de las exportaciones españolas fueron a países de la Unión Europea y la OTAN que conllevaron unos ingresos de 584,4 millones de euros y fue, con mucha diferencia, la partida de aeronaves la de más valor entre las exportaciones.

¿A QUIÉN VENDE ESPAÑA?

SIPRI sitúa a España como el séptimo mayor exportador de armas por delante de países como Italia o Ucrania en su informe 'Tendencias de transferencias de armas internacionales 2015', representando más de un 3% del volumen global.

España es, después de China, el país en el que más se ha incrementado el volumen de exportación de armas, un 55% en los últimos nueve años, habiendo sido menor el aumento en potencias como Estados Unidos, Rusia o cualquier país de su entorno.

El principal cliente de España por volumen de ventas es Australia, que supone el 29% del volumen de exportación de armamento seguido de Arabia Saudí (12%) y Turquía (8,7%). Además, España es un importante proveedor para países como Turquía, cuyas importaciones españolas de armas suponen casi el 9%, o Vietnam que tiene a España como el tercer mayor proveedor.

ACUERDOS INTERNACIONALES

En 2014 entró en vigor el Tratado sobre el Comercio de Armas, una legislación de las Naciones Unidas que tenía entre sus objetivos mantener la paz y la seguridad internacional, invertir los menores recursos humanos y económicos posibles en armamento y eliminar el tráfico ilícito de armas.

El documento prohíbe entre otras cosas, vender armas como carros y aeronaves de combate, helicópteros de ataque, buques de guerra o misiles en el caso de que la transferencia viole las medidas adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU o si estas armas pudieran utilizarse para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad o ataques contra civiles.

130 países firmaron el Tratado de los que, hasta el momento, 84 lo tienen ratificado. Sin embargo, Amnistía Internacional denunció el pasado mes de agosto que al menos un cuarto de los países firmantes, entre los que se encuentran EEUU, Francia o Italia, no cumplen las obligaciones del documento.

Según Oxfam Intermón, este tratado puede contribuir a trasformar la manera de funcionar del comercio de armas solo si se aplica de forma eficaz. Además, la organización afirma que el Tratado trasformará el comercio internacional de armas ya que contribuye a evidenciar quiénes son los usuarios finales.

La Unión Europea cuenta con un Código de Conducta en materia de exportación de armas que ordena no otorgar licencias de exportación a aquellos países donde haya un riesgo claro de que las autoridades usen las armas para reprimir a la población o prestar especial atención a los estados que violan los derechos humanos.

Amnistía Internacional asegura que solo los gobiernos pueden regular el comercio de armas y garantizar que tenga como único fin la protección de la población, algo que no ocurre afirman, ya que es una actividad que no está 'bien documentada' ni se tiene un control absoluto de los envíos de armamento.

LEGISLACIÓN EN ESPAÑA

En España, la ley sobre el comercio exterior de material de defensa y de doble uso aprobada en 2007 regula las transferencias de armamento para evitar, al igual que el Tratado internacional, el comercio ilícito y garantizar la defensa nacional.

Un documento conjunto de Amnistía Internacional, Fundació per la Pau, Greenpeace y Oxfam Intermon analiza los aspectos más positivos de esta Ley, y entre ellos destacan el compromiso de prohibir las bombas de racimo, un mayor control parlamentario o la prohibición de ventas a países en conflicto.

Sin embargo, estas ONG también señalan algunos puntos negativos de la ley que regula este tipo de comercio como que el documento no obliga al Gobierno a dar información detallada del producto exportado y tampoco establece un control sobre el destino y uso final de las armas.

El pasado mes de mayo, estas mismas organizaciones denunciaron que España no cumplía la legislación y los Tratados firmados y pusieron el foco en las exportaciones realizadas a la coalición saudí que opera en Yemen y a la que España vendió bombas, aviones, munición o misiles, además de las ventas a Colombia, Egipto, Irak, Israel o Pakistán. En su informe aseguran que existe “riesgo claro” de que en estos destinos se cometan violaciones graves del derecho internacional y en el caso de Yemen, piden una investigación para saber si se han utilizado armas españolas para cometer crímenes de guerra.