Decenas de miles de personas toman las calles de Madrid para exigir paz y pedir el fin de ETA

Actualizado 14/01/2007 1:02:06 CET

MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

Dos semanas después de que ETA matara a dos personas en Barajas, convocadas por los sindicatos UGT, CC OO y la Federación de Asociaciones de Ecuatorianos en España (FENADEE) y bajo un lema -'Por la paz, la vida, la libertad y contra el terrorismo'- retocado a última hora para intentar que el PP se sumara al acto, decenas de miles de ciudadanos se manifestaron ayer en las calles de Madrid para pedir paz y exigir a ETA el fin de la violencia terrorista. Al final de la marcha se leyó un comunicado en el que los convocantes apelaron a la "unidad y esfuerzo" de todos los partidos para conseguir el fin de la violencia.

La marcha, apoyada por más de 600 organizaciones y movimientos sociales -según los convocantes- partió puntualmente a las seis de la tarde desde la plaza de Colón y culminó entorno a las siete y media frente a la Puerta de Alcalá.

Los manifestantes -con una importante presencia de ecuatorianos- portaban pancartas blancas donde 'PAZ' era la palabra más repetida. También se vieron letreros y se gritaron consignas de rechazo a la violencia de ETA y críticas al principal partido de la oposición por su ausencia. Durante el recorrido se pudieron escuchar gritos como 'Todos somos Diego y Armando', 'Hay más gente con el presidente' o 'ETA escucha así es como se lucha'.

En la marcha el Gobierno estuvo representado por el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, y la titular de Cultura, Carmen Calvo. La delegación del PSOE, la encabezaba su presidente, Manuel Chaves, y su secretario de Organización del partido, José Blanco. También estuvo el candidato socialista a la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, que reprochó la ausencia del alcalde Alberto Ruiz Gallardón. También hubo representantes de otras fuerzas políticas como Gaspar Llamazares por parte IU, o el senador de ERC Carles Bonet, en representación de la formación republicana.

CRÍTICAS AL PP

Durante el transcurso de la marcha Caldera reprochó al presidente del PP, Mariano Rajoy, que después de haberse manifestado en cinco ocasiones a lo largo de la legislatura cuando no había víctimas mortales, "hoy hay víctimas y no se manifiesta". Más allá fue la vicepresidenta del Congreso y miembro de la comisión ejecutiva del PSC, Carme Chacón, que también estuvo presente en la manifestación y denunció la "actitud miserable del PP" al "optar por la confrontación justo cuando más necesidad hay de estar unidos", y le advirtió que "pagarán por esta actitud en las urnas".

Entre los asistentes más ilustres se encontraba el ex líder del Partido Comunista Santiago Carrillo que afirmó que ayer salió a la calle para manifestarse "por la paz por la libertad por la vida y contra el terrorismo". En cuanto a la ausencia del PP comentó que "la derecha española debería pensar que por ese camino no va a ninguna parte y crea una tensión en el país lamentable". En declaraciones a Telemadrid, recogidas por OTR/Press, Carrillo señaló que "mientras haya terrorismo hay que aprovechar todas las oportunidades". "La idea de que al terrorismo se le vence con la fuerza del Estado no es cierta, al terrorismo hay que vencerle también con armas políticas", señaló.

Por su parte, el líder de una de las organizaciones convocantes, el secretario general de CC.OO, José María Fidalgo, quiso alejarse de polémicas partidistas y subrayó que la manifestación es "por la libertad y frente al terrorismo" y para honrar a los dos "trabajadores" que perdieron la vida en la T4 de Barajas, Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

MANIFIESTO POR "LA UNIDAD"

El acto final se inició con la intervención del presidente de la FEE Santiago Morales, que dio las gracias a todos los que "están aquí a los que no están pero nos apoyan con su corazón" que presentó a las encargadas de leer el manifiesto. Finalmente fueron la escritora Almudena Grandes y Lucía Roseró, una inmigrante ecuatoriana de origen indígena residente en Barcelona. Grandes sustituyó a la directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás, que hoy mismo adujo "graves problemas familiares" que le impedían acudir a la marcha. En el texto que que comenzó a leer Roseró frente a la puerta de Alcalá fueron constantes las apelaciones a la "unidad de todos los partidos democráticos y todas las instituciones" para "hacer frente al terrorismo y derrotarlo".

El manifiesto comenzó con una cita de la obra del escritor Octavio Paz, 'Libertad bajo palabra' y además de los llamamientos a la unidad de todos para "sentar las bases de la paz y la libertad", también hizo referencia a ETA y a la ruptura de la tregua que "quiebra la esperanza y los deseos de paz de la sociedad española". "Todos nosotros le decimos a ETA que ha elegido el peor, el más inútil de los caminos. Este final de la tregua sólo servirá para prolongar el sufrimiento, ni antes ni ahora alcanzará objetivo político alguno", rezó el manifiesto. Y se lazó una exigencia clara: "¡Que ETA abandone definitivamente la violencia!"

También hubo un sentido recuerdo para todas las víctimas que han sufrido "el brutal zarpazo" del terrorismo, y especialmente para las dos últimas: Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, cuya muerte calificaron de "absurda, terrible, traicionera e infame". Tras condenar "con toda la rabia y pesar este repugnante crimen", el manifiesto que leyeron alternativamente Grandes y Roseró, señaló que con ellos "murieron una parte de los sueños de miles de inmigrantes que cada día cruzan océanos y desiertos para hacer realidad los derechos humanos básicos de sus familias". "Shuc makilla, shuc yuyailla, shuc shungulla!, ¡Un solo puño, un solo pensamiento y un solo corazón!", concluyó Roseró.