Actualizado 15/11/2007 19:36 CET

Los escoltas celebran el anuncio de Rubalcaba y esperan que se materialice "en el más corto periodo de tiempo posible"

Solicitaron en julio poder portar el arma 24 horas tras las amenazas recibidas y el anuncio de final de la tregua

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Asociación Española de Escoltas (ASES), Vicente de la Cruz, se congratuló del anuncio realizado hoy por el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el que aseguraba que "muy pronto" el Gobierno tendrá "encima de la mesa" una fórmula que permita a los escoltas privados disponer de armas cuando concluyen sus servicios de protección. En declaraciones a Europa Press, De la Cruz confió en que la medida se materialice "en el más corto periodo de tiempo posible".

El titular de Interior señaló esta mañana en Bilbao que "se está examinando la situación" de los guardaespaldas que trabajan en empresas privadas para "facilitarles su autoprotección". En este sentido, Rubalcaba señaló que desde su gabinete están intentando encontrar una fórmula "para permitir que los escoltas privados puedan disponer de armas cuando abandonan su servicio", manifestó.

Los escoltas que prestan servicio en País Vasco y Navarra solicitaron a principios de julio la licencia del tipo B, conocida como de autoprotección, y que les habilita para ir armados las 24 horas del día. Una solicitud motivada por el temor de los escoltas a ser víctimas e un atentado después de que ETA rompiera formalmente el alto el fuego el pasado 5 de junio.

LARGOS TRAYECTOS.

La materialización del anuncio de Rubalcaba evitará que los escoltas tengan que depositar su pistola en una armería al finalizar su jornada laboral. De momento, todas las empresas que tienen al menos 15 profesionales trabajando en una misma zona deben contar con una sede en la que se habilite una armería. Sin embargo, esas zonas pueden ser amplias y un escolta que trabaje en Alava o Guipúzcoa tiene que trasladarse a Bilbao a diario para devolver la pistola si allí se encuentra la sede de su empresa.

Una inspección del Servicio de Intervención de Armas de la Guardia Civil realizada en junio provocó la apertura de 63 expedientes a otros tantos escoltas, todos ellos de una misma empresa con sede en Vizcaya, por no haber depositado en la armería su pistola al término del servicio, informaron a Europa Press fuentes del sector de la seguridad. La sanción supuso 3.100 euros a cada escolta y un total de 31.000 a la empresa afectada. Actualmente, existen 1800 escoltas privados prestan servicio en el País Vasco y otros 750 lo hacen en la Comunidad Autónoma de Navarra.