Actualizado 12/04/2007 20:53 CET

Estatuto aragonés.- El texto pasa al Pleno del Senado, que aprobará definitivamente la reforma el próximo día 18

La Comisión General de Comunidades Autónomas rechaza las siete enmiendas mantenidas por Entesa Catalana de Progrés y CiU

MADRID, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Comisión General de Comunidades Autónomas del Senado aprobó esta tarde la reforma del Estatuto de Aragón, que será ratificada por el Pleno de la Cámara del próximo miércoles. Todos los grupos de la comisión votaron a favor del proyecto, salvo la Entesa Catalana de Progrés, que se abstuvo.

Esta tarde fueron de nuevo rechazadas las seis enmiendas mantenidas por la Entesa Catalana de Progrés y la enmienda de CiU, todas ellas, sobre las lenguas propias aragonesas, el agua y el Archivo de la Corona de Aragón, las mismas propuestas presentadas sobre estos asuntos en el Congreso. Habían sido ya rechazadas por la ponencia de esta Comisión General del Senado el pasado martes.

La sesión de esta tarde contó con la presencia de la consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Eva Almunia, quien intervino ante la Comisión General, así como con representantes aragoneses de los cuatro partidos que han apoyado esta reforma desde las Cortes regionales: PSOE, PP, IU y Partido Aragonés.

APOYO DEL GOBIERNO DE ARAGÓN

Eva Almunia tomó la palabra al comienzo de la sesión en nombre del Gobierno autonómico para defender el proyecto por ser conforme a la Constitución, dijo, y porque tiene un "altísimo grado de consenso, es el primer estatuto sin un voto en contra en la Cámara territorial, las Cortes aragonesas".

La consejera, que esperó que Aragón celebre su día el próximo 23 de abril con un nuevo Estatuto, explicó que en esta Comunidad se han vivido los 25 años de democracia como "un proceso hacia, un camino demasiado largo", porque su desarrollo autonómico ha sido "lento", aseguró Eva Almunia. Defendió que Aragón es una "pieza de estabilidad necesaria e imprescindible" en el país, pero que ha visto cómo "se penalizaba sistemáticamente nuestra lealtad al proyecto común".

Aseguró a continuación que en los últimos diez años, tras la reforma estatutaria de 1996, la Comunidad ha recibido nuevas transferencias, ha multiplicado su presupuesto y se asiste a "un crecimiento económico sostenido". A partir de este Estatuto, agregó Almunia, "tenemos la voluntad decidida de estar siempre entre las Comunidades Autónomas con mayor nivel de autogobierno, porque con las mismas herramientas de otros podemos avanzar tanto o más".

La consejera repasó algunos capítulos del texto y se detuvo en otros. Defendió así la regulación de las lenguas propias de Aragón, de las que aseguró que están protegidas y que se enseñan "con normalidad" en los centros educativos de las zonas donde se hablan "sobre la base de la libre opción de los alumnos". "El Gobierno actuará reforzando ese principio de voluntariedad, sin crear nuevas obligaciones para los aragoneses", defendió.

También apoyó el derecho al agua recogido en el texto, porque a su juicio combina "el máximo respeto a las competencias del Gobierno en planificación hidrológica" con la participación autonómica, "porque las Comunidades también somos Estado", en la toma de decisiones.

APOYO DE LOS GRUPOS

Por parte del grupo mayoritario en la Cámara, el PP, el senador Gustavo Alcalde aseguró que este estatuto tiene "vida propia" y no nace, subrayó, del proceso de reformas impulsado por el actual Gobierno socialista. Defendió que este texto "es de todos los aragoneses" y que esa es "la clave del éxito, desde el primer momento se ha buscado lo que nos une, que es mucho, como aragoneses y como españoles".

Alcalde aseguró que con este Estatuto Aragón se incorpora a las Comunidades con Estatutos "de primera división". "En igualdad de ejercicio competencial con el resto de CCAA. La España del siglo XXI tiene que ser la de la igualdad, que empieza por tener estatutos similares, que nos equiparen a todos los españoles", expuso. El senador defendió todos los capítulos de la reforma, como el del agua. "No queremos ver pasar el agua, es un elemento de desarrollo importante para nuestra tierra y queremos poder aprovecharla", dijo.

José Ignacio Pérez Sáenz, portavoz del PSOE, defendió la posición socialista ante este Estatuto por ser "la misma" que ante las reformas anteriores: "voluntad constitucional y consenso". Aseguró que este proceso de reformas estatutarias da cohesión al Estado autonómico porque "acepta las desigualdades". "La autonomía conlleva desigualdad, dentro de la cual, lo que tenemos que buscar en las Cortes es que no acarree privilegios", explicó.

El portavoz socialista aseguró que con esta reforma se desarrolla "el contenido y el alcance" del Estatuto y que con ella "gana Aragón". "Si gana Aragón, gana la cohesión española. Nada se rompe, queda claro, sino más bien se fortalece. Le pido al PP que venda el Estatuto, que no se quede en la mitad, defiendan este Estado autonómico. Si lo hacen, todos estaremos encantados", concluyó.

Por parte de la Entesa Catalana de Progrés (PSC, ERC, ICV), Carles Bonet, que intervino en catalán, aseguró que Aragón es más que una nacionalidad histórica, "es un Estado". Respecto al texto, felicitó a Aragón por su contenido aunque aseguró que tiene algunas disposiciones "potentes" que de haber sido introducidas en otros estatutos no hubieran sido aceptadas, como la Disposición Adicional Tercera sobre futuros derechos de acuerdo con el régimen foral. Rechazó además el capítulo de la lengua por no citar el aragonés y el catalán y también, la regulación del agua (ambos, enmendados por Entesa).

Por CiU, Jordi Casas expresó el apoyo de su grupo a este "buen" Estatuto pese a presentar una enmienda en el Senado sobre las lenguas, enmienda que defendió en catalán. Al igual que Bonet, el senador convergente lamentó que el debate sobre el Estatuto catalán no haya tenido la "normalidad" de la reforma aragonesa, pese a abordar asuntos parecidos como la bilateralidad, mencionó.

APOYO DEL PAR

El senador del Partido Aragonés José María Mur (formación sin presencia en el Congreso) defendió la apuesta de su partido por esta reforma, a su juicio, "el mejor estatuto de los posibles" y "un instrumento para seguir avanzando".

Entre varios capítulos, el senador del PAR defendió el concepto identitario que recoge el texto, "porque no tenemos problemas, somos tan aragoneses como españoles y no saben lo tranquilo que nos deja, a la vista de los problemas que tienen otros para saber quiénes son y de dónde vienen". "No tenemos complejos", zanjó Mur, quien en otro momento de su intervención bromeó con la existencia en Barcelona de una calle dedicada al monte Aneto y del que se dice en la placa que es un pico catalán.