Actualizado 07/01/2007 17:20 CET

ETA.- Aralar dice que el único margen para abrir de nuevo el proceso de paz es el cese definitivo de la violencia de ETA

BILBAO, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, afirmó hoy que el "único margen posible" para abrir nuevamente el proceso de paz es "el cese definitivo y unilateral del uso de la violencia por parte de ETA".

En una entrevista concedida a Radio Nacional, recogida por Europa Press, Zabaleta afirmó que, con el atentado de Madrid, ETA "ha hecho daño a todas las fuerzas políticas abertzales y democráticas, pero lo fuerza más perjudicada es Batasuna, porque no han sido valientes para colocarse frente a esta verdadera barbaridad, cosa que hemos hecho otros a lo largo de nuestra historia durante muchísimas ocasiones y años, cuando hemos militado en Herri Batasuna y hemos tenido la audacia que ahora tenemos que recordar de salir enfrente de estas actuaciones".

En cuanto a la ausencia de un comunicado por parte de ETA anunciado la ruptura del alto el fuego permanente decretado en marzo o sobre el atentado de Barajas, el dirigente de Aralar consideró que "se tiene que deber al cambio de fuerzas interno, a una fáctica escisión en el interior de la organización o, simplemente, a que han preferido el éxito de la barbaridad de una actuación así antes de a cumplir su compromiso adquirido en el primer comunicado de 22 de marzo de 2006".

En cualquier caso, afirmó que "el hecho de que a estas alturas se esté sin una comunicación por parte de ETA, vía comunicado o Zutabe, hace dudar de la credibilidad de ETA". "¿Quién va a a confiar de aquí en adelante en una tregua, después de que esta ha sido echada por la borda". A su juicio, "ya no tendrá ninguna virtualidad ni ningún sentido el anunciar otra tregua".

Tras afirmar que el atentado de Madrid "pone fuera de su existencia no cualquier tregua, sino el concepto mismo de tregua", Zabaleta precisó que "la proclama de Anoeta fue, de alguna manera, aplaudida o ensalzada por ETA, pero ETA nunca, en ninguno de sus escritos, ha dicho que la acatase".

Por el contrario, denunció que la banda terrorista "se ha empecinado en tutelar el proceso, controlarlo políticamente y también en obtener rendimiento, lo cual es una cuestión inaceptable desde un punto de vista democrático, pero, además, es disfuncional".

"ETA no ha cumplido el compromiso que adquirió de alto el fuego permanente y eso tiene unas graves consecuencias en la credibilidad de la propia organización, que ha sido tirada por la borda, y en cualquier visión que se tenga de la evolución del proceso posterior o que se abra con una tregua por parte de ETA", concluyó.