Actualizado 27/10/2007 18:49 CET

Los ex mineros de Boliden anuncian una huelga de hambre a partir del 5 de noviembre si la Junta "no cede"

SEVILLA, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -

El colectivo de los ex mineros de Boliden anunciaron hoy que, si la Junta "no cede", a partir del 5 de noviembre pondrán en marcha una huelga de hambre indefinida, tras romperse ayer la negociación entre el Gobierno andaluz y los antiguos trabajadores de la empresa gestora de la mina siniestrada en 1998 en Aznalcóllar.

En declaraciones a Europa Press, el portavoz del colectivo, Juan José Fernández, calificó de "farsa" las propuestas ofrecidas por la administración autonómica en la reunión de ayer, al tiempo que volvió a rechazarlas en una asamblea celebrada esta mañana en la sede de CC.OO.

Los trabajadores criticaron que, después de 70 días de movilización --50 de ellos encerrados en la catedral de Sevilla--, la Junta aún no haya concretado qué empresas y cuántos puestos de trabajo se crearán en cada una, con qué nivel salarial o qué medidas socio laborales se plantearían para aquellos trabajadores que no pudiesen ser encuadrados en ninguna de las ofertas planteadas". En este sentido, Fernández aclaró que hasta que no se especifiquen todos estos puntos, ellos no firmarán ningún documento, "como ayer pretendía la Junta".

En el balance efectuado sobre el periodo de negociación, los representantes sindicales y los mineros criticaron el "desastroso papel" jugado por el Ejecutivo que preside Manuel Chaves, ya que, según explicaron, "tuvieron que ser los propios trabajadores quienes garantizasen la presencia de la delegación negociadora del Gobierno andaluz debido a los constantes desencuentros y acusaciones mutuas" espetadas entre las consejerías participantes en las reuniones --Innovación, Ciencia y Empresa y Empleo--.

Sobre las propuestas efectuadas por la Junta en el "plan de abandono", los trabajadores recordaron que "pusieron sobre la mesa de la Junta dos propuestas concretas para dotar de fiabilidad al nuevo plan" y, así, ofertaron que éste estuviera cubierto por un mínimo de 43 personas, rechazando en todo momento la externalización de actividades propuestas por la Junta en materias de análisis, control y mantenimiento.

La administración regional alegó que el plan estaba diseñado para quince empleados al reducirse el perímetro de la antigua mina, ante lo que Fernández exigió que el Gobierno andaluz "no destruya más empleo público estable y de calidad para sustituirlo por un empleo precario basado en la externalización y el abuso de las subcontratas".

En la asamblea, CC.OO también fijó la "necesidad" del mantenimiento de nivel de renta para los trabajadores, ya que la Junta "ha llegado incluso a proponer que ésta podría asumir el complemento del nivel de renta, siempre y cuando no figurase como concepto cotizable". Este hecho supone para los mineros "poner en riesgo su futuro, ya que realmente no cotizarán por todos los conceptos salariales que pudiesen percibir, por lo que resultarían dañados sus futuros derechos de pensión".

Ante estas críticas, la asamblea acordó reabrir a partir de la semana que viene un nuevo periodo de movilizaciones en la calle y dar de plazo hasta el próximo día 5 de noviembre antes de iniciar una huelga de hambre.