GIJÓN 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
El hombre acusado de ejercer como médico naturista sin tener la titulación requerida y cuyos tratamientos llevaron a una paciente a intentar suicidarse aceptó hoy una condena de un año de prisión por el delito de intrusismo profesional y de tres meses de cárcel por cada uno de los delitos de lesiones que se le imputaban, tras alcanzar un acuerdo de conformidad con las acusaciones.
Así lo confirmó a Europa Press el abogado de una de las víctimas, Luis Carlos Sánchez, quien se congratuló especialmente porque la condena lleva implícito el reconocimiento de que no era un naturópata y lleva pareja la inhabilitación profesional durante el tiempo de la pena. Asimismo, se le condena al cierre de la clínica por un periodo de cinco años y a pagar una indemnización a una de las víctimas de 15.000 euros, mientras que la otra mujer había renunciado a reclamar cantidad alguna.
El letrado señaló que tiene constancia de que hay más gente afectada, pero no presentaron denuncia. También remarcó el empeoramiento de salud y de la depresión que padecía su cliente después de haber sido tratada por el imputado. Además, desde que se abrió la investigación, la Inspección de Salud del Principado ordenó el cierre cautelar de la clínica.
Aunque el acusado argumentaba que tenía diplomas privados como naturópata y que él ejercía la Medicina, el Colegio Oficial de Médicos, presentado en la causa como acusación particular, consideraba que el hombre diagnosticaba, prescribía y llevaba a cabo tratamientos que sólo puede hacer un médico titulado.
En virtud del acuerdo de conformidad, se retiró además el delito contra la salud pública que le imputaba la Fiscalía al procesado, con lo que el total de cuatro años de prisión solicitado en principio por el Ministerio Público se redujo a año y medio. El juicio iba a celebrarse en el Penal 1 de Gijón.
Según el relato fiscal de los hechos, el acusado era el titular de una clínica de medicina naturista en Gijón, que desde el año 2000 hasta 2006 se dedicaba a prestar asistencia sanitaria sin titulación académica u oficial alguna. Aplicaba procedimientos terapéuticos sin los conocimientos oportunos, muchos de los cuales o no tenían eficacia probada o ponían en riesgo la salud de los pacientes. Asimismo, el imputado se anunciaba en prensa y televisión para captar pacientes.
Dentro del ejercicio de su actividad, atendió a una mujer de 72 años que padecía depresión. Según la Fiscalía, el acusado retiró a la mujer la medicación prescrita por su psiquiatra y le recetó otra alternativa. El "falso" médico llegó a decirle que no tenía ninguna enfermedad y que iba a salir adelante, además de realizarle electroacupuntura, algo que sólo puede hacer alguien con titulación sanitaria.
Debido a este tratamiento, la mujer empeoró y tuvo que volver al psiquiatra que le atendía anteriormente. La víctima llegó a intentar suicidarse por ingesta de tóxicos en agosto de 2006.
De la misma forma, el acusado prescribió a otra paciente de 55 años el que le practicaran en su clínica una hidroterapia de colon para limpiar el intestino. Como consecuencia, la mujer tuvo que ser trasladada de urgencias al hospital de Jove al presentar "un cuadro pesincopal con vómitos, mareo y dolor abdominal".