27 de febrero de 2020
 
Actualizado 26/11/2007 22:49:29 CET

El Gobierno quita hierro al anuncio de Chávez de "congelar" las relaciones con España

MADRID, 26 Nov. (OTR/PRESS) -

El Gobierno del PSOE insiste en dar por "zanjado" el incidente de la XVII Cumbre Iberoamericana entre el Rey y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pese a que las declaraciones de éste continúan ganando enteros. Ante la amenaza de "congelar" las relaciones con España por parte del mandatario venezolano, la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, consideró que esas palabras "no añaden nada nuevo" y no han supuesto "ningún tipo de alteración en las relaciones bilaterales". Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, preguntado sobre la cuestión, rechazó entrar "en discusiones", aunque consideró que España "necesita una política exterior en la que se garantice el respeto a nuestro país".

Durante una transmisión del canal estatal venezolano en la madrugada española Chávez se refirió a España dentro de un discurso más amplio en el que profusaron las críticas lacerantes a Colombia, por la decisión de su presidente, Álvaro Uribe, de cancelar las labores de mediación que ejercía el jefe de Estado venezolano con las FARC. "Hasta que el Rey de España no se disculpe, congelo las relaciones con España", aseveró Chávez, antes de "meter en un congelador" las relaciones con Colombia, acusar a Uribe de lanzarle "un escupitajo al rostro" o considerar que "Colombia merece un mejor presidente, un presidente digno".

Tras conocerse en España las declaraciones de Chávez, la secretaria de Estado para Iberoamérica anunció que había telefoneado al embajador venezolano y había acordado con él hablar sobre esas palabras, aunque subrayó que en las dos últimas semanas, tras el incidente de la Cumbre de Santiago de Chile "no se ha producido ninguna consecuencia en las relaciones diplomáticas y económicas" entre los dos países. Poco después, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, señalaba, en una entrevista en Antena 3 recogida por Otr/press, que el presidente venezolano había hablado de "congelar", no de "suspensión".

"No ha dicho que vaya a haber una suspensión de relaciones ni pensamos que vaya a ser el caso", remarcó el número dos de Exteriores, que consideró que "en vez de preocuparse" por estas declaraciones "hay que ocuparse, como nos estamos ocupando y gestionando esta situación". En todo caso, "por el momento no parece que las declaraciones de los últimos días vayan a afectar las relaciones con Venezuela", señaló León , que añadió que, pese a esas palabras de Chávez, "no estamos ante nuevas provocaciones ni tendría sentido ir a una escalada, creo que estamos en la estela de un incidente que ocurrió en su momento".

También se refirió a las polémicas declaraciones el ministro de Economía, Pedro Solbes, quien señaló que algunos gobiernos latinoamericanos están cometiendo "errores importantes" y están generando una "desconfianza total" en la comunidad mundial. "Es el error más grave que puede cometer un Gobierno porque, a corto plazo, puede generar alguna ventaja en términos de opinión pública o en términos económicos, pero automáticamente genera la desconfianza total por parte de todo el mundo en lo que se refiere en inversiones allá", indicó.

NADA NUEVO

Ya por la tarde, la secretaria de Estado para Iberoamérica, en declaraciones a los medios de comunicación durante el primer encuentro de la Bienal Iberoamericana de Diseño en Madrid, remarcó que las declaraciones de Chávez "se hicieron en el marco de una reflexión más amplia", ya que estaba hablando de Colombia "y de manera tangencial se refirió a España". "Dichas declaraciones no añaden nada nuevo, no ha supuesto ningún tipo de alteración en las relaciones bilaterales, ni en el ámbito político, económico, ni social", señaló Jiménez, que recordó que el Gobierno "dijo hacer varios días que deba por zanjado el incidente".

Por su parte, el líder del PP, preguntado al respecto en una rueda de prensa tras la reunión de la Ejecutiva del PP, rechazó entrar en la polémica diciendo que no quería "entrar en debates y en discusiones que no hacen al caso. Eso sí, Rajoy expresó su "pleno apoyo" al Rey "que ha estado como siempre a la altura de las circunstancias" y dejó claro que cree que España, la "novena potencia económica del mundo", necesita "una política exterior en a que se garantice el respeto a nuestro país, nuestras instituciones y a los inversores españoles en el extranjero".